El Ayuntamiento va a contratar la elaboración de un informe técnico externo para estudiar la posibilidad de rehabilitar la plaza de toros, -que está declarada en ruinas-, ya sea de forma parcial o total, en el que además, si fuera el caso, se especifique a cuánto ascendería el coste de las obras.
El actual sería el tercer informe técnico que se realiza en torno al coso taurino benalmadense y que se sumaría al de la Diputación Provincial de Málaga, que la declara en ruinas, y al informe pericial con ensayos de laboratorio costeado por Vox, que contradice al institucional y que descarta la necesidad de su derribo.
Ésta ha sido la primera decisión adoptada por la mesa de trabajo técnica constituida esta mañana en la que participa el director de Asuntos Taurinos de la Diputación de Málaga, Borja Ortiz, la edil de Cultura, Jésica Trujillo, la junta directiva de la Asociación Taurina de Benalmádena, en la que estuvieron presentes Rafael Gamero, Luis Miguel Ramos y Javier Rodríguez, junto a técnicos municipales, y el que fuera director de Asuntos Taurinos en ente provincial y ex alcalde en el municipio, Enrique Moya.
La próxima reunión de la mesa técnica está prevista, en un principio, para el mes de diciembre, y a ella se espera llegar con algún avance. Además, llegado el momento también se valorarán “nuevos usos” para el coso taurino que sean complementarios a los espectáculos taurinos.
Cabe recordar que la plaza de toros benalmadense, inaugurada en 1968, lleva cerrada desde 2011, año en el que el Ayuntamiento se vio obligado a recuperar su gestión debido al mal estado de las instalaciones y a distintos incumplimientos del pliego de concesión, circunstancias que en su día provocaron incluso la prohibición por parte de la Junta de Andalucía de la celebración de cualquier espectáculo en el recinto taurino al no cumplir con las condiciones de seguridad que deben tener unas instalaciones con un aforo de 2.900 localidades.

