lunes, septiembre 21, 2026
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Juan Antonio Lara: “El nuevo Tívoli va a activar la economía de Arroyo de la Miel y beneficiará al comercio local”

Tres años después de asumir la Alcaldía, Juan Antonio Lara responde en Ole Benalmádena sobre la gestión de su Gobierno y los principales retos del municipio. Obras, seguridad, limpieza, gestión del agua, vivienda, turismo y el futuro de Tívoli centran una entrevista en la que el alcalde explica sus decisiones, responde a las críticas y reconoce las dificultades de algunos proyectos.

-Si tuviera que hacer hoy un balance de sus tres años de Gobierno, ¿qué problema importante de Benalmádena considera que sigue sin resolver?

-Las principales preocupaciones que tengo son que los proyectos salgan adelante, porque estamos decididos a seguir haciendo inversiones en beneficio de los benalmadenses. Es cierto que, a veces, los tiempos previstos para las obras no nos acompañan, pero es a lo que te arriesgas cuando trabajas e impulsas proyectos.

Estoy muy tranquilo porque hemos trabajado incesantemente para conseguir las mejoras que necesitaba Benalmádena, que desde mi punto de vista estaba estancada. Benalmádena no es un banco donde se tenga que ahorrar dinero, sino que se tiene que invertir en mejoras. Los impuestos de todos los vecinos y vecinas se tienen que invertir, y creo que eso es lo que estamos demostrando con hechos.

Este Gobierno está haciendo muchas obras e inversiones, y creo que ese es el camino a seguir. Además, los inversores privados también están viniendo a Benalmádena porque confían en la gestión de un equipo de Gobierno serio y que ofrece las garantías que necesita cualquier inversor.

Estoy orgulloso del trabajo y del equipo, porque todos hemos ido en coordinación y en consonancia para sacar a Benalmádena del estancamiento que tenía.

-Ha hablado de proyectos que están en marcha, pero algunos todavía no han comenzado. ¿Cuáles son los que considera prioritarios?

-Los grandes proyectos, como el futuro centro cultural de Benalmádena Pueblo. Por los pasos administrativos que tenemos que dar no ha salido todavía en estos tres años, pero ya estamos en la licitación del proyecto, un megaproyecto de casi 17 millones de euros, algo que hace más de 30 años que no se hacía en Benalmádena.

Del centro de emergencia, valorado en 22 millones de euros, ya hemos hecho el anteproyecto. Antes no se hizo nada, absolutamente nada, para que tengamos un parque de bomberos a la altura de lo que es un municipio de 78.000 habitantes.

Y no quiero olvidarme del aparcamiento de Pacharán. Son todos pasos importantes que ya se han dado. A lo mejor no nos da tiempo a iniciar o ejecutar algunas de esas obras durante este mandato, pero son compromisos que están encima de la mesa y no quepa duda de que vamos a cumplirlos.

-¿Cuál considera que es el mayor logro de su Gobierno durante estos tres años?

-Estoy orgulloso de haber podido sacar proyectos que parecía que nunca se iban a cristalizar en Benalmádena. Por ejemplo, el tramo de la senda litoral. De senda litoral no se ha hecho ni un centímetro y ya mismo, en el mes de octubre o noviembre, se empieza el primer tramo. Además, tenemos ya casi a punto el proyecto para hacer el segundo tramo por Las Yucas, un tramo que desde el año 2006 está derrumbado. Ya tengo el compromiso de Diputación de subvencionar con 3,7 millones aproximadamente lo que es el proyecto en sí.

Otra cuestión que me preocupaba mucho y en la que hemos puesto nuestro esfuerzo es en las instalaciones deportivas. Quería que estuvieran a la altura del municipio que somos hoy en día. Y ahí tenemos los dos pabellones que se van a hacer en las dos pistas polideportivas descubiertas del polideportivo Arroyo de la Miel.

Con este proyecto, las personas que practican gimnasia rítmica van a contar con unas instalaciones en las que poder competir no a nivel nacional, sino a nivel internacional. Algo que ahora es imposible.

Sin embargo, el ciudadano debe saber que los proyectos, y más si son tan ambiciosos como los que estamos impulsando, tardan mucho. Esa es la impotencia que tenemos, pero con la tranquilidad de que estamos haciendo muchas cosas y que se está viendo.

No puedo negar que tenemos el hándicap de los retrasos en obras. La guardería La Luz, por ejemplo, es una obra de un millón y medio de euros, en la que hemos tenido que echar a la empresa. A nosotros no nos tiembla la mano a la ahora actuar si una empresa que no cumple.

-Precisamente, respecto a las obras municipales, existe una sensación cada vez más extendida de que no terminan en la fecha anunciada. ¿Por qué el Ayuntamiento está teniendo tantos problemas para cumplir los plazos de ejecución?

-A mí me gusta pensar que si hemos tenido dificultades con las obras es porque hemos tenido la voluntad de ponerlas en marcha. Es decir, puede que te encuentres con que la adjudicataria no termina en plazo, que surjan distintos problemas, pero lo importante es que hay una voluntad de invertir en Benalmádena.

Si estuviéramos de brazos cruzados, pues no tendríamos estos problemas. Llegaríamos a los cuatro años sin fallar en nada, revalidamos la la mayoría absoluta y aquí paz y mañana gloria, como se dice. Pero nosotros hemos venido a trabajar por Benalmádena.

-Benalmádena ha sufrido este verano varios episodios de cierre de playas. ¿Por qué en el primer episodio de agosto no se explicó con claridad a los vecinos qué estaba provocando las reacciones cutáneas de los bañistas?

-En el mismo momento en el que nos notificaron que había 20 bañistas con erupciones cutáneas, lo primero que hacemos es cerrar las cinco playas por precaución. A los dos días, creo recordar, los análisis confirmaron que no era E. coli y, cuando la Junta de Andalucía lo ratificó y nos dio la venia, volvimos a abrir.

Todavía estamos en el procedimiento para saber exactamente qué es lo que ocurrió, pero parece ser —y no te lo digo con certeza porque no tenemos aún los informes— que pudo ser un alga que había en las rocas.

En ese episodio no solo se analizó el agua, sino que también nos aseguramos, tanto con Acosol como con Emabesa, de que no fueran pérdidas de alguna tubería o hubiera algún problema que pudiera desencadenar una contaminación del agua.

-Ahora sí que ha aparecido E. coli en la playa de Bil Bil. ¿Tiene el Ayuntamiento información sobre el origen de esa contaminación?

-Nuestras playas están sometidas a continuos análisis de calidad y, en este caso, al que te refieres dio positivo en E. coli, pero lo curioso es que cuando se repitieron las analíticas a las 48 horas ya no había ningún rastro.

Por precaución, la cerramos al baño porque lo primero es la salud. ¿Qué ha pasado? No lo sabemos con certeza, si te soy sincero, pero de lo que estamos totalmente seguros es de que no había pérdidas ni por parte de Acosol ni de Emabesa y que, como te comento, los siguientes análisis, realizados a lo largo de los dos días siguientes al positivo, daban negativo a E. coli.

Me gustaría transmitir tanto a nuestros vecinos como a los turistas que nos visitan que nuestras playas están sometidas a controles y rigurosos análisis continuos. Como hemos demostrado, ante la más mínima alerta no nos tiembla el pulso a la hora de izar la bandera roja, incluso en plena temporada alta, porque cuando hablamos de salud y seguridad no puede haber dudas: nuestra prioridad es siempre actuar con la máxima responsabilidad.

-Benalmádena sigue creciendo y más turísticamente. ¿Estamos creciendo más rápido de lo que nuestras infraestructuras son capaces de soportar?

-Yo me voy al origen. Benalmádena, en su momento, se debió de planificar a lo grande. Creo que llevamos un defecto en infraestructuras de unos 15 o 20 años aproximadamente. Sí es cierto que ahora todo el mundo nos está exigiendo a nosotros, pero yo creo que se debería haber exigido muchísimo antes.

Nosotros estamos intentando, poco a poco, poner el municipio en orden y al día en todo tipo de instalaciones. Lo que pasa es que esto no se puede hacer en tres o cuatro años. Una planificación como la que nosotros pretendemos es a largo plazo pues conlleva crecer en instalaciones deportivas, en instalaciones culturales y poner al día nuestro patrimonio histórico, porque todo eso también ayuda a la desestacionalización del turismo.

Creo que todos los municipios turísticos albergamos casi el triple de población de la que normalmente tenemos en periodo invernal. Por consiguiente, prácticamente ningún municipio está adaptado o actualizado para recibir tanta demanda.

Benalmádena lo está haciendo. ¿Qué ocurre? Que sí que tenemos problemas, por ejemplo, con la limpieza y con la basura, porque no es lo mismo atender con los mismos medios al triple de población. Eso es normal. Pero, no obstante, como vocación de municipio turístico, estamos viendo que estamos a la altura de las circunstancias.

-¿Está Benalmádena creciendo urbanística y turísticamente más rápido que sus servicios de emergencia? ¿Considera suficiente actualmente la plantilla de Policía Local y Bomberos?

-Si te digo que son suficientes los que hay, te estoy mintiendo. En materia de seguridad y emergencias, para mí nada es suficiente y todo lo que se haga por nuestro municipio en bomberos, en Policía Local, en Protección Civil, en inversiones, nunca será suficiente.

-El Ayuntamiento ha anunciado nuevas plazas de bombero. ¿Cuándo estarán esas plazas efectivamente cubiertas y cuántos bomberos habrá de guardia en cada turno cuando estén incorporados?

-Respecto a los bomberos, hemos previsto nuevas plazas y ha habido negociaciones con los sindicatos. Hay seis que se pueden sacar directamente, así que priorizamos esas seis y las siete restantes las hacemos después. Espero que para el año que viene ya podamos contar con este nuevo personal, pero no me puedo comprometer a una fecha concreta porque el procedimiento burocrático es el que es.

Lo que sí hemos hecho es invertir en mejoras en el cuerpo de bomberos, con un millón y medio de euros para cuatro vehículos autobomba, un quinto que compramos en diciembre y, además, otro vehículo más.

También había una demanda por parte de la Inspección de Trabajo para actualizar las instalaciones. No se había hecho nada y yo me encontré con la urgencia de darle respuesta.

Respecto al personal por guardia, en el convenio colectivo, cuando lo negociamos con los bomberos, nos pidieron pasar del 1-3 al 1-4: trabajar uno y descansar cuatro, en lugar de trabajar uno y descansar tres. ¿Eso qué significa? Que había menos personal por turno. Pero ellos sabían que había una merma y fueron ellos quienes nos pidieron esa mejora. No obstante, yo tenía previsto sacar plazas y, por consiguiente, lo íbamos a equilibrar.

Con la Policía Local, igual. Tenemos una convocatoria ya en marcha y también queremos incorporar once nuevos policías. Con las jubilaciones no se pueden cubrir las plazas cuando uno quiere, sino que tienes que lanzar la oferta de empleo público, tener los presupuestos aprobados y después reunirse con los sindicatos para aprobar finalmente esa oferta.

Lo que me gustaría explicar es que, aunque tú sepas que se va a jubilar determinado personal en un año concreto, el trámite burocrático se alarga mucho.

-La limpieza y la recogida de basura son dos de las quejas más recurrentes de los vecinos. ¿Considera que el servicio que se está prestando actualmente está a la altura de lo que paga Benalmádena por él?

-Cuando nosotros llegamos al Gobierno nos encontramos un pliego que ya estaba prácticamente adjudicado, era prácticamente firmarlo. Yo, personalmente, vi cuestiones de ese pliego en las cuales me ponía interrogantes. Pero si lo paralizaba íbamos a estar dos años en precario, dos años levantando reparos como mínimo, dos años sin poder exigirle a la empresa ninguna mejora… Decidí firmar. Durante los dos primeros años no puedes hacer ningún modificado sobre el pliego y hemos esperado a junio de este año para hacer esa actualización de precios y ese modificado.

-En ese modificado, ¿qué se ha incluido?

-Pues no solo incrementar la inversión, por ejemplo en un camión ‘pulpo’ para coger esos enseres y esos acopios que hay fuera de los contenedores, sino también incrementar las turnicidades, por ejemplo, en la noche, que no estaba incluido.

Poco a poco lo estamos intentando implementar en el contrato, en el pliego en sí, para mejorar el servicio. Aunque creo que el servicio se está viendo ya que está mejorando.

-El Ayuntamiento está sancionando a vecinos por depositar residuos incorrectamente. ¿Qué mecanismos está utilizando para sancionar o penalizar a la empresa cuando incumple las condiciones de un contrato millonario?

-De momento, por la empresa adjudicataria han pasado ya cuatro encargados. Eso quiere decir algo en cuanto a mis exigencias. En estos dos años he tenido que dar el margen para poder introducir el modificado que te comentaba. Ahora veremos si funciona y exigiremos, en el caso de incumplimientos, responsabilidades.

-Respecto a la gestión del agua, ¿puede garantizar a los vecinos que el modelo de gestión mixta del agua no supondrá un incremento de la factura?

-Los políticos en ningún momento estamos para mentir. Si los políticos mentimos, perdemos la credibilidad. Y en la gestión del agua estoy viendo que la oposición está diciendo muchas mentiras.

Nosotros tenemos muy claro que ha habido un modelo, que es el mixto, que ha funcionado muy bien durante 25 años. Entonces, ¿qué queremos por parte de esta Administración? Pues seguir funcionando con este modelo mixto, pero a diferencia de que ahora la ley no permite el 50-50. Ahora tendríamos un 51% municipal de participación, lo que significa una mejora y una tranquilidad para todos y cada uno de los trabajadores.

Lo que no me parece congruente es que los señores que estaban gobernando durante ocho años, estoy hablando de PSOE e Izquierda Unida, solicitaron un informe aquí a los técnicos municipales para ampliar ese 50-50%, ese convenio mixto que había para Emabesa, para ampliarlo durante diez años más. Unos señores que a día de hoy dicen que quieren municipalizar el agua.

¿Por qué no se han planteado antes municipalizar el servicio de limpieza y RSU? ¿Por qué no han hecho una consulta pública? Ellos lo han podido hacer. ¿Por qué ahora me plantean el agua y por qué no han planteado el segundo servicio más caro de este Ayuntamiento, que es la basura y RSU?

Nuestro modelo es tener esa mayoría dentro de una empresa mixta, que ha funcionado durante muchísimos años, y además estamos viendo que el precio del agua en Benalmádena es el precio más barato de toda la Costa del Sol.

-¿Considera que Benalmádena ha alcanzado un punto de saturación de viviendas turísticas? ¿Está dispuesto a limitar nuevas solicitudes?

-Hemos estudiado tanto la situación de las viviendas turísticas como la de las viviendas vacías, y los datos nos indican que no existe una situación de saturación generalizada en todo el municipio, aunque sí detectamos una mayor concentración en determinadas zonas, especialmente en la costa.

Por eso, antes de plantearnos una limitación, creemos que hay que analizar el problema en profundidad. Hay viviendas que han solicitado su inscripción como viviendas turísticas y que, sin embargo, permanecen vacías. Y también hay propietarios que no ponen sus viviendas en alquiler residencial porque tienen miedo a la inseguridad jurídica que existe actualmente.

Como Ayuntamiento tenemos un margen de actuación limitado en materia legislativa, porque determinadas garantías jurídicas corresponden a otras administraciones. Pero sí podemos actuar sobre aquello que está en nuestras manos. Por eso hemos puesto en marcha una línea de ayudas de un millón de euros destinada a facilitar que las viviendas vacías puedan salir al mercado del alquiler residencial.

-¿En qué consisten esas ayudas al alquiler residencial que vienen a sustituir las que ya existían en la anterior legislatura?

-La idea es ayudar a los propietarios mediante, entre otras medidas, un seguro que les proporcione garantías frente a posibles situaciones de impago o daños, y facilitar también el acceso a esas viviendas a las personas que necesitan alquilar.

Es decir, queremos actuar por una doble vía: apoyar al propietario para que pierda el miedo a alquilar y ayudar al inquilino a poder acceder a una vivienda.

Además, no tendría sentido repetir exactamente unas ayudas anteriores que no dieron el resultado esperado. Si una medida no ha funcionado, tenemos que analizar por qué y buscar una alternativa. Nuestro objetivo es conseguir que esas viviendas se incorporen al mercado de alquiler de larga duración y permanezcan disponibles durante más tiempo.

-¿Estudia la posibilidad, tal y como se aconsejaba en el informe que encargó, de subir el IBI a las viviendas vacías?

-En cuanto al IBI, ya existe una fiscalidad diferenciada para las viviendas de uso turístico, pero creo que penalizar fiscalmente una vivienda vacía no es suficiente para conseguir que salga al mercado. Si queremos incentivar que un propietario alquile su vivienda, debemos ofrecerle seguridad y garantías.

Creemos que ese es el camino que debemos intentar ahora. La vivienda es un problema complejo y, evidentemente, no depende únicamente del Ayuntamiento ni podemos garantizar de antemano cuál será la respuesta del mercado, pero sí tenemos la responsabilidad de poner medidas encima de la mesa y probar fórmulas diferentes hasta encontrar las que funcionen.

-¿Cree que las urbanizaciones de Benalmádena están suficientemente integradas en el modelo de ciudad o siguen siendo, en algunos aspectos, las grandes olvidadas del municipio?

-Las urbanizaciones han sido, durante mucho tiempo, las grandes olvidadas del municipio, y somos conscientes de ello. Por eso, desde el Ayuntamiento estamos trabajando para que estén cada vez más integradas en el modelo de ciudad, mejorando progresivamente su mantenimiento, conservación y servicios.

Hemos dado un paso importante con la elaboración de un estudio económico que nos permite conocer cuál es la situación de cada urbanización y qué supondría para el Ayuntamiento asumir su recepción. Siempre he explicado a las comunidades y entidades urbanísticas de conservación que la recepción no puede hacerse de golpe, sino que tiene que ser gradual y responsable.

No podemos asumir una urbanización sin saber previamente cuánto cuesta integrarla y, sobre todo, cuánto supondrá después mantenerla. Recibir una urbanización no consiste únicamente en asumir sus espacios e infraestructuras; implica garantizar posteriormente servicios, mantenimiento, limpieza, parques y jardines, alumbrado y, en algunos casos, incluso adaptar los recursos municipales. Sería irresponsable asumir compromisos que después no pudiéramos mantener o que obligaran a desatender otras zonas del municipio.

Ahora tenemos ese estudio económico encima de la mesa y vamos a ir analizando cada caso individualmente. Hay urbanizaciones con situaciones muy diferentes: algunas tienen 15 o 20 años y otras llevan décadas, y sus necesidades y condiciones no son las mismas. Por eso tenemos que establecer prioridades y avanzar de manera progresiva.

-Pero esa integración no depende únicamente de la recepción. ¿Qué actuaciones se están llevando a cabo ya en las urbanizaciones?

-Estamos actuando en distintas urbanizaciones y asumiendo servicios allí donde es posible. Un ejemplo es Torremuelle, que el Ayuntamiento ha tenido que adquirir por un procedimiento judicial. Allí vamos a sacar a licitación un proyecto de iluminación LED que contempla una renovación integral del alumbrado de la zona. También hemos incorporado actuaciones de limpieza, parques y jardines, incluyendo espacios que llevaban tiempo reclamando una intervención.

En Retamar, por ejemplo, hay elementos que corresponderían a su entidad urbanística de conservación y que actualmente está manteniendo el Ayuntamiento. Y estamos actuando también en otras zonas con obras y mejoras que los vecinos llevaban años reclamando.

En Veracruz se ha intervenido después de décadas sin una actuación de estas características, y en Pasaje Yucatán ya hemos aprobado el proyecto correspondiente. En Santangelo Norte estamos trabajando para resolver las cuestiones técnicas pendientes y poder finalizar el proceso y abrir el parque de los dinosaurios para los vecinos.

Por tanto, el compromiso está claro: queremos avanzar hacia una mayor integración de las urbanizaciones en el conjunto de Benalmádena, pero hacerlo con planificación, conociendo previamente el coste y garantizando que aquello que asumamos podamos mantenerlo en el tiempo. No se trata de prometer una recepción inmediata que después sea imposible de sostener, sino de ir incorporándolas de manera gradual y responsable.

-Alcalde, durante su mandato se han abierto o mantenido distintas causas judiciales relacionadas con decisiones del Ayuntamiento y miembros de su Gobierno. ¿Le preocupa que esta sucesión de procedimientos pueda deteriorar la imagen de Benalmádena y de su propio equipo de Gobierno?

-No, porque esto son demandas políticas, por decirlo y entendernos rápidamente. A mí me ponen encima de la mesa que tengo que declarar en un juicio por ser el presidente de una sociedad. ¡Por ser el presidente de una sociedad! Espero que en breve se archive esa causa.

Aquí se está jugando mucho a politizar los temas judiciales, intentando llevar a la vía judicial cuestiones políticas.

En el ‘caso de la Legionella’, el anterior Gobierno adquirió también varias máquinas, incluso más de las que nosotros hemos adquirido, y con el mismo fin, el de garantizar que nuestros niños en los colegios tengan una determinada calidad del agua y que los trabajadores que limpian no tengan que utilizar determinados productos químicos.

Si yo hubiera cometido una ilegalidad o hubiera cometido un error, sería el primero en reconocerlo. Pero es que eso ni pasó por un consejo de administración ni nada. ¿Cómo voy a saber yo exactamente todas esas gestiones? A mí me duele que me quieran tachar y meter en un procedimiento en el que no he practicado ni participado en nada.

De hecho, cuando vi la noticia. Dije: “¿Qué máquinas de legionella se han comprado aquí?”. No sabía de qué estaban hablando.

Por eso te digo que llevar a los juzgados determinadas cuestiones con la intención de intentar mancharte creo que es pasar unos límites que no deberían traspasarse.

Si se aprueba en una junta de gobierno o en un pleno una ilegalidad y se advierte de ello, entonces sí, yo he sido partícipe y tendría que asumir mi responsabilidad. Pero en este caso concreto me enteré por una noticia en los medios de comunicación.

-Su Gobierno insiste en que Benalmádena tiene unas cuentas saneadas. Si es así, ¿por qué necesita recurrir de manera recurrente al remanente de tesorería para financiar actuaciones municipales e incluso gasto corriente? ¿Cuánto remanente queda actualmente y cuánto dinero está comprometido pero todavía no ejecutado?

-Los vecinos pueden estar tranquilos porque tenemos más de 110 millones de euros en los bancos. Es decir, pasamos de 94 millones cuando llegamos a más de 110 millones de euros actualmente. En breve, cuando hagamos la liquidación del ejercicio, podremos dar los datos definitivos.

El dinero que tenemos comprometido de remanente no te puedo decir exactamente la cantidad, pero a lo mejor puede rondar unos 50 millones de euros. Esa información está recogida en el informe que ha emitido el interventor con motivo del último suplemento de crédito.

Y que una cantidad esté comprometida no significa necesariamente que se vaya a ejecutar de inmediato. Muchas veces tienes que habilitar una determinada cuantía económica para poder sacar adelante una licitación o un proyecto. Que esté comprometido no significa que se vaya a ejecutar en ese mismo año.

Si tenemos, por ejemplo, un proyecto de tres millones de euros, tenemos que prever esos tres millones mediante el correspondiente suplemento, aunque no significa que vayamos a gastar los tres millones ese mismo año. A lo mejor este año gastas 200.000 euros, porque primero tienes que redactar el proyecto y hacer toda la tramitación, y al año siguiente ejecutas los 2,8 millones que quedan.

Por eso, puedes tener una cantidad de remanente comprometida y otra cantidad de la que puedas seguir disponiendo.

-¿Existe actualmente algún riesgo de incumplir las reglas fiscales o el techo de gasto?

-La última vez no hemos incumplido el techo de gasto. En todos los ejercicios económicos hemos cerrado con beneficios y con superávit del Ayuntamiento.

También hemos bajado impuestos, estamos ejecutando más presupuesto que gobiernos anteriores y llevando a cabo más inversiones. Y eso también hay que tenerlo en cuenta cuando se analizan las cuentas del Ayuntamiento.

-¿Qué va a ganar realmente Benalmádena con el nuevo proyecto de Tívoli?, ¿puede garantizar que la operación urbanística de Tívoli no terminará beneficiando principalmente a la propiedad frente al interés general de los vecinos?

-Antes de llegar a la Alcaldía soy empresario y, como empresario, sé que cuando montas, por ejemplo, un restaurante al lado de otro, aumenta la clientela y aumenta la actividad comercial de toda la zona.

Con esto, ¿qué quiero decir? Que si en Tívoli va un centro comercial, la actividad comercial de toda la zona se va a incrementar y se van a ver beneficiados también los comercios locales del municipio. No se trata solo de ir al centro comercial, sino de visitar las calles comerciales de nuestro municipio. Esa afluencia de personas se expande.

Lo mismo ocurre con el hotel previsto en Arroyo de la Miel. ¿Cuántas personas pueden venir a Arroyo de la Miel? Esas personas después salen, consumen, dan una vuelta por el centro, por la plaza, por el pueblo. Todo eso genera actividad.

Y sobre el desarrollo urbanístico, el proyecto ha pasado por las cuestiones técnicas correspondientes. Son los técnicos los que han determinado que es viable conforme al Plan General de Ordenación Urbana. Yo no puedo decidir cuestiones técnicas que no están en mis manos. Nosotros hemos aprobado lo que los técnicos han establecido y no estamos cometiendo ninguna ilegalidad.

Algo que quiero dejar claro es que allí no van viviendas. Allí va el futuro parque de atracciones Tívoli actualizado, un servicio hotelero y un espacio comercial.

Este proyecto va a activar la economía de Arroyo de la Miel. Lo que no podemos permitir es que el Tívoli se quede ahí por los siglos de los siglos muerto.

También estoy especialmente satisfecho porque los trabajadores que pasaron por Tívoli y que todavía no se han jubilado puedan tener una oportunidad laboral en las nuevas instalaciones que se construyan. Además, no podemos olvidar los mil nuevos puestos de trabajo previstos.

-Nos quedamos con algunas cuestiones pendientes por falta de tiempo… ¿Hay algún aspecto que no hayamos abordado y que le gustaría trasladar a los vecinos de Benalmádena?

-Este equipo de Gobierno ha venido aquí a trabajar y se está dejando la piel y la vida día a día para que Benalmádena vuelva a resurgir. Creo que ese trabajo se está notando y que la imagen y la confianza de las personas van día a día a mejor.

De cara a la próxima campaña electoral, creo que me van a sobrar argumentos porque los hechos van a estar ahí.

Tenemos un modelo de ciudad y no vamos improvisando. Estamos construyendo esa base necesaria para una Benalmádena de casi 150.000 habitantes a la que aspiramos, algo que, desde mi punto de vista, se debería haber pensado hace unos 20 años.

Nos habíamos quedado estancados en instalaciones deportivas, culturales y patrimonio, y nosotros estamos arrancando todas esas inversiones para seguir creciendo y mejorando Benalmádena.

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