Esta semana han comenzado los trabajos para la retirada y sustitución de elementos de amianto en el colegio Miguel Hernández, que cuentan con un presupuesto de 70.000 euros. El proyecto, según anunciaba en marzo de este año la Consejería de Desarrollo Educativo, lo acometerá Sedeño & Muñoz UTE y consistirá en la sustitución de una cubierta de 165 metros cuadrados que presenta fibrocemento y que está ubicada en el salón de actos, junto al comedor escolar del centro educativo.
Previamente, los operarios municipales han retirado el cableado de la zona, así como también la han despejado de todos los obstáculos para que la empresa adjudicataria de los trabajos proceda a la retirada del amianto con todas las garantías y toda la seguridad, según ha comentado la concejala de Educación, Lucía Yeves.
“El amianto es un material cuyo uso y comercialización están prohibidos en España desde el año 2002 y la retirada solamente puede ser realizada por una empresa inscrita en el RERA (Registro de Empresas por Riesgo con Amianto)”, explicó la edil. De esta forma, los trabajadores dedicados a esta labor deben estar formados en la retirada de amianto con la mínima dispersión posible de polvo; saber técnicas para eliminar estas partículas o la descontaminación de la estructura que sostenía las placas de fibrocemento.
Estos profesionales deben ‘encapsular’ el material una vez lo han retirado para no provocar la propagación de partículas durante el transporte. Distintas empresas consultadas del sector señalan esta falta de empleados, pero inciden sobre todo en los retrasos que implica la burocracia con las administraciones para obtener todos los permisos.
