El Centro Municipal de Formación Permanente, el Edificio Ovoide, reabre este miércoles tras una reforma que iba a durar cuatro meses y ha terminado alargándose más de año y medio. El contrato fijaba el fin de obra para el 20 de junio de 2025; entre solicitudes de prórroga, informes técnicos que se contradecían entre sí y un problema jurídico que obligó a reabrir el expediente por una vía excepcional, la fecha real de entrega se ha demorado hasta ahora. El alumnado, repartido durante las obras entre el IES Poetas Andaluces y los centros Anica Torres y Manuel Estepa, regresa el 21 de septiembre, con 1.007 matriculaciones para el curso 2026/27.
Una subvención heredada del anterior equipo de gobierno
La actuación arrancó en 2023, cuando —bajo el anterior equipo de gobierno municipal— Benalmádena fue seleccionado dentro del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP), financiado con fondos europeos, que aseguró una ayuda de 688.973,18 euros sobre un proyecto adjudicado finalmente por 866.330,86 euros. Ya con la Concejalía de Hacienda al frente, la ejecución se adjudicó a Construcción Servicios y Gestión Ambiental 2023 S.L. (Consegesa) por 724.859,03 euros y un plazo de 120 días naturales, que arrancó a contar en febrero de 2025 con fin de obra previsto el 20 de junio del pasado año.
El ascensor que descarriló el calendario
Ese plazo nunca se cumplió. Semanas antes de que venciera el contrato, la constructora pidió una ampliación alegando que ninguna empresa podía fabricar e instalar el ascensor en cuatro meses, y propuso alargar el plazo hasta mediados de octubre. El director de obra avaló la petición y planteó ampliar hasta mediados de septiembre, dejando pendiente solo el ascensor. Su informe reveló además otros imprevistos que también habían frenado la obra como el mal estado de los pilares de fachada, humedades en cubierta, falsos techos que hubo que demoler, una excavación manual del foso del ascensor y problemas de suministro con las lamas de fachada.
La unidad de seguimiento dio por buena esa prórroga, pero la Sección de Contratación la desestimó poco después pues detectó un error en la fecha de fin de obra y consideró que la empresa no ofrecía un compromiso de fecha cierta, oscilando entre septiembre y octubre.
El expediente quedó varado durante el verano, mientras el Ayuntamiento reclamaba aclaraciones sin obtener una fecha firme. Cuando por fin llegó la respuesta, el diagnóstico había cambiado: ya no se hablaba de tensión de mercado, sino de un cambio normativo en la fabricación de ascensores que había disparado los plazos de suministro en toda España a entre ocho y doce meses. Con ese argumento, la instalación se pospuso a noviembre y se propuso una nueva ampliación de 60 días sin fecha fija.
El problema, según concluyó después el informe jurídico municipal, era que el plazo contractual llevaba meses caducado sin una prórroga concedida en tiempo y forma, por lo que ya no cabía una simple ampliación sino que había que abrir un procedimiento excepcional para fijar un nuevo plazo, como si se tratara de una incidencia sobrevenida. Con ese respaldo, el concejal de Hacienda, José Miguel Muriel Martín, firmó la resolución que inició ese trámite, proponiendo 60 días más desde su notificación y una audiencia de cinco días a la contrata. En ningún informe se consideró el retraso imputable a la empresa, lo que la exime de las penalizaciones de 359,43 euros diarios previstas para demoras imputables al contratista.
Desde entonces hasta la inauguración de este miércoles han pasado casi once meses más.
El proyecto ha renovado un edificio inaugurado en 1998, con aislamiento térmico de fachada y cubierta, carpinterías con doble acristalamiento, placas fotovoltaicas, luminarias LED, adaptación de aseos y el ascensor que ha protagonizado buena parte del expediente.
Entre las mejoras, sin embargo, no figura el aire acondicionado, una carencia llamativa en un inmueble con tanto trasiego de personas y que, además, se enfrenta a las altas temperaturas propias del periodo estival en la localidad.
El centro ofrece idiomas, informática, preparación de pruebas de Secundaria, acceso a la universidad para mayores de 25 años, aula de la UNED desde 2001 y Aula Mentor desde 2003, con 139 alumnos actuales.
En el acto de inauguración, el alcalde, Juan Antonio Lara, agradeció el trabajo del director, Paco Moreno, por sus cuatro décadas en la educación municipal, de la jefa de estudios, Mariví Ortiz, y de Teresa Chicón, próxima a jubilarse.
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