Ole Benalmádena

El sonido de los verdiales malagueños llega por primera vez al Festival Flamenco de Benalmádena

Por primera vez en sus veintitrés ediciones, el Festival Flamenco de Benalmádena ‘El Quejigal’ abrirá su escenario al sonido de los verdiales, una de las manifestaciones musicales más características y arraigadas de la provincia de Málaga. Será este sábado 12 de septiembre, a partir de las 21.00 horas, cuando el recinto ferial Los Nadales vuelva a llenarse de guitarras, palmas y compás para dar vida a una nueva edición de esta cita cultural ya consolidada en el calendario del municipio.

Una noche a tres tiempos: verdiales, baile y cante

El programa reunirá tres propuestas que recorren distintas caras del flamenco y de la música tradicional malagueña. Abrirá la velada la panda de verdiales Raíces de Almogía, formación que traerá hasta Benalmádena el sonido característico de esta manifestación: panderos, violines, guitarras y bandurrias sonando al unísono, casi como un pequeño tumulto festivo que da cuenta de una de las tradiciones más vivas de la provincia.

Tras la actuación de la panda de verdiales llegará el turno del baile de Antonio de Verónica, que pondrá el cuerpo y el compás sobre el escenario antes de que la noche alcance su momento culminante con la actuación de Juanfra Carrasco. Cantaor y compositor extremeño formado en la escuela trianera, Carrasco llega a Benalmádena como uno de los nombres con mayor proyección del panorama flamenco actual, heredero de un cante hondo y personal que ha ido labrándose un espacio propio entre la nueva generación de artistas.

Que ‘El Quejigal’ llegue este año a su vigésimo tercera edición no es casualidad. Por su escenario han pasado nombres que hoy suenan con fuerza en los grandes festivales del país, como los cantaores Arcángel y Rancapino Chico, o los bailaores Pepe Torres y Ana Pastrana. Una nómina que ha ido construyendo, año a año, el prestigio de una cita que ya forma parte del calendario cultural del municipio y que este año amplía sus horizontes con la llegada de los verdiales.

Como en anteriores ocasiones, la Peña Caballista se encargará de instalar una barra con precios populares durante toda la celebración, un aliciente más para que el público alargue la noche entre cante y cante.

Cuando la última nota de Juanfra Carrasco se apague sobre Los Nadales, Benalmádena habrá vuelto a hacer suyo, por una noche, el latido más antiguo de Andalucía, ese que nace en las voces de sus verdiales, se sostiene en el taconeo del baile y se hace eterno en el quejío del cante.


© 2026 Ole Benalmádena · Todos los derechos reservados

Salir de la versión móvil