“Hay que seguir navegando”. Esa es la idea con la que Kira Miró resumió su oficio al compararlo con el océano: un mar de tormentas, de calmas excesivas y de olas que toca surfear, con algún revolcón en la orilla. Lo dijo al recibir el Premio de Interpretación Ciudad de Benalmádena, en la gala que ha clausurado este sábado la 25ª edición del Festival Internacional de Cine de Benalmádena (Ficcab), en la Casa de la Cultura de Arroyo de la Miel.
Veinticinco ediciones hacen un cuarto de siglo, y el festival lo ha celebrado como mejor sabe: con cine y con quienes lo hacen. Del 10 al 17 de octubre han recibido reconocimiento el director Asghar Farhadi, ganador de dos Oscar; la cineasta Gracia Querejeta; el director malagueño Pedro Temboury; y el humorista y actor Leo Harlem. La gala, conducida por Laura Ríos, ha cerrado la semana con el fallo de la Sección Oficial y con el homenaje a la trayectoria de Víctor Clavijo, que ha recibido, igual que Miró, un Premio de Interpretación Ciudad de Benalmádena.
La actriz que aprendió a navegar
Formada en la escuela de Cristina Rota, Kira Miró comenzó su trayectoria en televisión con Desesperado Club Social y dio el salto al cine con Menos es más. Desde entonces ha trabajado en Crimen ferpecto, de Álex de la Iglesia; Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar; y Que se mueran los feos. También ha pasado por series como Punta Escarlata, La que se avecina, Pollos sin cabeza y Machos alfa.
El niño que lloraba en el cine
Víctor Clavijo convirtió su discurso en un álbum de familia. Lo tituló El niño que lloraba en el cine, “porque la historia de mi familia siempre ha estado ligada al cine. Mi padre amaba el cine por encima de todas las cosas, era el tema de conversación de nuestra casa. El cine es nuestra herencia, ya que mi hermano y yo lo hemos convertido en nuestro oficio”.
Sus padres, cinéfilos, no se perdieron ninguna cita de la SICAB, la Semana Internacional de Cine de Autor de Benalmádena, un histórico y transgresor festival de cine celebrado en Benalmádena entre 1969 y 1989. Les habría sorprendido gratamente, recordó Clavijo, que aquel niño que lloraba en la sala y no les dejaba ver las películas acabara recibiendo un premio en el Ficcab, “heredero de aquella cita”.
Clavijo se hizo famoso muy joven con Al salir de clase. Después ha levantado una sólida trayectoria con películas como La vida que te espera, El regalo de Silvia o La infiltrada, y series como La Señora, Carlos, rey emperador, El Ministerio del Tiempo, Hernán o El marqués.
A escala, mejor corto
El palmarés del concurso oficial ha puesto la mirada en el mar desde otro ángulo. El premio a Mejor Cortometraje ha sido para A escala, de Delia Márquez y Leonor Jiménez. Márquez explicó que están “sobrecogidas por la acogida” de la obra, que “nació gracias a Leonor” y se rodó en un día y se montó en otro. El corto “nace mirando a Cádiz, los cruceros y los que se quedan en tierra”, explicó, en unas ciudades donde “parece que cada vez tenemos menos espacio”. Lo definió como “un cortometraje documental de rabiosa actualidad”. Jiménez lo resumió como “su manera de aportar al mundo”.
El segundo premio fue para Montecarlo 67, de Rubén Guindo. Ekaterina Chopenko se llevó el reconocimiento a la dirección por Vulnerability. Javier Gómez Bello recogió el de Mejor Guion por 16 plantas / 1 ascensor, título que además obtuvo el Premio al Mejor Cortometraje Malagueño, patrocinado por el Cine Club Más Madera. Gómez Bello contó que lo rodaron en un solo día y en un ascensor real, “porque no teníamos más presupuesto”, gracias al trabajo de sus técnicos. Reconocimientos como este, añadió, “animan mucho a seguir nuestros sueños”.
En interpretación, Ramón Barea fue distinguido como Mejor Intérprete de la Sección Oficial por Pordentro, y Roshni Batria Narwani recibió una Mención Especial por Roshni, de Rakesh Narwani. El corto sumó también el Premio CSRTV a la Mejor Creación Audiovisual Andaluza. Narwani explicó que Roshni es el nombre de su sobrina, de origen indio, y que significa ‘luz’. Su película es “la búsqueda de la luz en un momento complicado, cuando se sufre bullying racista y hay alguien que no mira para otro lado”.
Veinticinco años de cine
Entre los momentos más emotivos de la gala, Jaime Noguera y José Ramón Martínez -que organizan el Ficcab a través de Acibe- recibieron reconocimientos del Ayuntamiento de Benalmádena, el Ateneo de Málaga y el Cine Club Más Madera. Con ellos se cerraba una edición especial, la que ha cumplido un cuarto de siglo.
Hoy, el Ficcab sigue en el mar. Tormentas, calmas y olas que surfear, por usar las palabras de Kira Miró, y una edición aniversario que termina como se cierra una buena travesía: sin soltar el timón. Porque el cine, como el mar, se aprende navegando.
Palmarés del 25º Ficcab
Mejor Guion: Javier Gómez Bello, por 16 plantas / 1 ascensor
Premio Interpretación Ciudad de Benalmádena: Víctor Clavijo y Kira Miró
Mejor Cortometraje: A escala, de Delia Márquez y Leonor Jiménez
Segundo Premio: Montecarlo 67, de Rubén Guindo
Premio CSRTV a la Mejor Creación Audiovisual Andaluza: Roshni, de Rakesh Narwani
Mejor Corto Malagueño (Cine Club Más Madera): 16 plantas / 1 ascensor, de Javier Gómez Bello
Mejor Interpretación: Ramón Barea, por Pordentro
Mención Especial a la Interpretación: Roshni Batria Narwani, por Roshni
Mejor Dirección: Ekaterina Chopenko, por Vulnerability
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