Pese a que estaba previsto que se abriría al tráfico a inicios de julio, la avenida Alay sigue en obras y el Gobierno local no tienes dudas: si la obra no ha finalizado aún es por culpa del PSOE. Y es que, pese a la mayoría absoluta de la que goza el Partido Popular para desarrollar su proyecto en Benalmádena y ofrecer soluciones a los problemas diarios de la ciudad, los achaques hacia el anterior Gobierno local se han convertido en una machacona constante.
Respecto a Alay, a modo de resumen, recordar que la reforma de la emblemática avenida se dividió en dos fases. El pasado 23 de junio, el alcalde, Juan Antonio Lara, informaba mediante nota de prensa de que “el plan de obra con el que trabajamos contempla abrir el viernes 30 de junio el acceso rodado al parking del hotel Alay y abrir después la avenida en su conjunto”, así como que las obras de la segunda fase de la Avenida Alay, -que afecta a la entrada norte del túnel en Antonio Machado-, se iniciarían en octubre para que “no afecten a la temporada de mayor afluencia de público al municipio”.
Hoy, el concejal de Vías y Obras, José Luis Bergillos, es quien da la noticia de que la avenida aún no está abierta al público porque “el Gobierno anterior no contempló que, para cubrir el túnel, hacía falta acometer un forjado que levantaba la vía 50 centímetros”.
Por este motivo, según dijo, los edificios que estaban a ras del suelo ahora lo están medio metro por debajo de la rasante de la calle. En concreto, indica que “son tres peldaños que están generando numerosos problemas de accesibilidad y molestias a los vecinos y para la posterior entrada y salida de vehículos de sus viviendas”.
A este respecto, el líder de la oposición, el portavoz socialista, Víctor Navas, asegura que “todo lo que menciona el concejal del PP estaba contemplado por la dirección técnica y el proyectista. No hay nada nuevo que no conociera, salvo que no estén pagando en tiempo y forma a la contrata”.
Los retranqueos a los que hace referencia Bergillos, según explica Navas, “son ocupaciones indebidas de las comunidades durante las últimas décadas” y aconsejó al edil de Vías y Obras que “revise el PGOU”.
Pese a que el alcalde, Juan Antonio Lara, anunciaba que se estaría lista a principios del pasado mes, Bergillos ha subrayado que es imposible abrir la avenida al tráfico porque la obra no está terminada. “Hoy mismo siguen volcando hormigón”, aseguró el concejal.
Insiste en que los motivos del retraso responden a que “en la tramitación encontramos dos modificados de la obra” y volvió a arremeter contra los anteriores gestores: “El primero de ellos se presentó en marzo y el anterior gobierno lo dejó aparcado desde entonces sin atender de manera inmediata a los problemas que iban apareciendo durante la obra”.
Al margen de los reproches políticos, Bergillos aseguró que intentarán acelerar la tramitación para abrir la avenida a través de una recepción parcial, pero no da garantías.
Así las cosas, y sea todo o no culpa del PSOE, la realidad es que a día de hoy no hay fecha firme para la apertura de la primera fase de la avenida Alay. Las obras de la segunda fase sí parece ser que se iniciarán el próximo mes de octubre, al menos esa es la información oficial que hay de momento.
La buena noticia es que este nuevo retraso no ha provocado malestar alguno ni en las asociaciones vecinales de la zona ni en las del tejido comercial y empresarial, que pese a ser muy reivindicativas cuando se anunció el proyecto porque al llevarse a cabo en verano “afectará gravemente a la temporada turística y por consiguiente llevará a la ruina económica a los establecimientos de toda la zona”, ahora permanecen en silencio.
