Ole Benalmádena

Potenciar la imaginación infantil

Sergio García Gutiérrez, especialista en psicología infantil

Cuando hablamos de imaginación, no debemos pensar sólo en “soñar despierto”. La imaginación es mucho más que eso, es la forma que tienen los niños de conocer el mundo. Crear deseos, ideas y posibilidades infinitas, les lleva a aprender, a desarrollarse intelectualmente, al tiempo que les permite expresar sus sentimientos y sus inquietudes. Por eso, es muy importante potenciar la creatividad de los más pequeños desde que son bebés.

La creatividad es innata, está ligada a la imaginación y a la curiosidad del ser humano. No es cuestión de talento, todos nacemos con esa capacidad y durante los primeros años es una actitud constante.

Esta habilidad es necesaria para muchas situaciones, no debemos verla solo como un juego. Es muy importante ser creativos a la hora de enfrentarnos a situaciones difíciles, conseguir nuestras metas y alcanzar la felicidad y el éxito. Crear nuevos caminos para hacer las cosas, crear el propio método de trabajo nos facilitará tanto el camino, como el trabajo.

La capacidad de crear es fundamental, el ser humano ha de crearse a sí mismo, debe construirse, imaginarse, crearse y reinventarse. Esta es la clave de nuestro desarrollo y de la consecución, tanto de nuestros objetivos como de nuestra felicidad.

Para que los niños sean verdaderamente creativos, requieren de libertad para hacer suya la actividad que estén realizando, volcar en ella su manera de ser (sea un dibujo, un juego, o un trabajo manual). Se me ocurren algunas ideas para que ayudéis a los niños a crecer con creatividad, pero antes deciros que es primordial no inhibir al niño cuando muestre deseos de expresarse, bien sea dibujando, bailando, escribiendo o cantando.

Escenarios o materiales para explorar. Es altamente recomendable, proporcionarles actividades que tengan que ver con sus intereses y que les permitan investigar con un amplio rango de materiales: la pintura, la fotografía, la música, los museos, los parques zoológicos, trabajar con el alambre, la arcilla, el papel, la madera, el agua, el carboncillo, etc.

Experiencias multiculturales. Permitirles relacionarse con otros niños de distintas etnias, países o escuelas ajenas a las de su propio ambiente, les servirá de estimulo para incorporar nuevos elementos en sus juegos, y ganarán en flexibilidad mental.

Facilitar la improvisación. Parece que en un sistema educativo en el que se hace indispensable la organización y la planificación del tiempo y las asignaturas, la espontaneidad en las tareas educativas está limitada. Es bueno dejarles que busquen aplicaciones improvisadas a la teoría que van adquiriendo en las clases. Si quiere probar en la cocina cuál es la diferencia entre líquido, sólido y gaseoso, aunque le superviséis, concededle el derecho a explorar por sí mismo.

Reforzar la creatividad en la solución de problemas. Alabar el hecho de que sea capaz de construirse un estuche con una caja de madera, o de arreglar una cremallera rota con un clip, son pequeños ejemplos que le animaran a buscar varias alternativas ante un mismo problema, y a generar diferentes estrategias de afrontamiento ante los imprevistos.

Hacerle partícipe en algún grado de la decoración. Tanto en la clase como en casa, los pequeños pueden darnos sus opiniones y nosotros debemos escucharlos y en la medida de lo posible, decorar también a su gusto.

Cuando son pequeños, se pueden utilizar diferentes técnicas para estimular la creatividad…

Brainstorming (Torbellino de ideas)

Esta técnica tiene tres varias reglas. La primera, que no se rechaza ni censura ninguna idea, por absurda o extraña que parezca, la crítica es propuesta. Otra, es escuchar a los demás, para añadir, mejorar sus ideas, sin entrar en críticas. Y la tercera, proceder sin detenerse en discusiones ni largas explicaciones, se actúa con rapidez, dando rienda suelta a la asociación de ideas, eliminando así represiones y censuras psicosociales.

La manera de llevar a la práctica consiste en plantear una cuestión abierta, durante un tiempo que puede oscilar entre 10 y 30 min, se da el mayor número de sugerencias, una vez se agotan las aportaciones, se clasifican y organizan. Se mejoran y se evalúan para elegir las mejores alternativas. Esta técnica es para realizar en grupo. Se puede utilizar para elegir el título de un cuento, nombre de los personajes, usos de un juego, lugares donde podemos ir de excursión, actividades para realizar en una fiesta, modos de lograr que todos seamos felices, cosas que podrían ocurrir si no existieran los colores, cómo podríamos comunicarnos si no existiera la palabra, cosas que podrían inventarse, o ¿qué pasaría si tuviéramos cuatro brazos?

El arte de preguntar

Las preguntas deben ser motivadoras, y que se centren en los intereses de los niños, podéis ir dando pistas, empujando por caminos que levanten nuevas ideas y hacer caer en la cuenta de que en la experiencia del niño hay nuevos caminos desde los que aportar soluciones. Un tema podría ser “nuestro cuerpo”, sobre el que se podrían realizar muchas preguntas, tales como: ¿por qué nuestro cuerpo es de este color?, ¿por qué tiene diferentes partes?, ¿por qué tiene carne?, ¿para qué nos sirve nuestro cuerpo?, ¿de qué está hecho nuestro cuerpo?, ¿cómo te gustaría que fuera nuestro cuerpo?, ¿qué podríamos cambiar a nuestro cuerpo?·, etc…

Síntesis Creativa.

La síntesis equivale a potenciar la habilidad para integrar materiales o informaciones dispersas, a fin de alcanzar unidades de sentido superior. Algunas actividades de síntesis creativa pueden ser poner títulos a cuentos, poner títulos a dibujos, ponerle un color a la alegría, crear un gesto para saludarnos, crear un títere para cada uno de los valores que defendemos.

Sinéctica.

Es una técnica muy apropiada porque tiene un pensamiento fantástico, ya que permite que el niño cultive su fantasía e imaginación a la vez que enriquece su vocabulario, la vivencia de problemas, el cultivo de la narración dramática y la concentración de la atención. Actividades de este tipo para podría ser formar palabras uniendo varios términos, o dibujar creaciones sinécticas.

La ideogramación.

Consiste en representar gráficamente las ideas relevantes de un texto o una obra, fomenta mucho las aptitudes creativas, ya que capacita al niño en el análisis-síntesis, estructuración y transformación creativa. Un ejemplo sería buscarle un dibujo a la tristeza, crear un logo para un grupo, dibujar un elemento que identifique a cada uno de los miembros de un grupo, etc.

Análisis Funcional.

Es una técnica de ideación creativa, y consistente en describir un objeto atendiendo a sus diferentes funciones, con el fin de encontrar la solución o mejorarlo. La pregunta que se plantea en esta técnica sería… ¿para qué sirve? Como tarea, podría consistir en mostrar al niño una lámina con dibujos de objetos y hacerles la pregunta de para qué sirven.

Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”

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