Las playas de Santa Ana y Las Gaviotas, en Benalmádena, han recuperado este miércoles la bandera amarilla y con ella el permiso para el baño, después de que la Delegación de Salud de la Junta de Andalucía recomendara su reapertura. Se pone así fin al cierre que pesaba sobre ambos arenales desde el pasado domingo, cuando el Ayuntamiento se vio obligado a izar bandera roja en cinco playas del municipio después de que numerosos bañistas sufrieran reacciones en la piel.
El incidente se ha convertido en cuatro días de incertidumbre para vecinos y turistas, en plena temporada alta, sin que el gobierno municipal haya dado hasta ahora una explicación pública sobre lo sucedido.
Cinco banderas rojas en agosto
El domingo se cerraron al baño Santa Ana, Bil-Bil, Arroyo de la Miel, Los Melilleros y Las Gaviotas tras las reacciones dérmicas de numerosos bañistas, que hicieron sospechar de una posible contaminación. El lunes reabrieron Bil-Bil, Arroyo de la Miel y Los Melilleros; Santa Ana y Las Gaviotas siguieron cerradas mientras se analizaban sus aguas.
Cuatro días después de aquel primer aviso, y pese a que las cinco playas ya lucen bandera amarilla, el Ayuntamiento no ha ofrecido explicaciones públicas sobre qué provocó las reacciones en los bañistas ni ha hecho públicos los resultados de las analíticas realizadas por los servicios sanitarios en coordinación con la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía. El silencio del gobierno local contrasta con la repercusión que el episodio ha tenido entre vecinos, visitantes y la oposición municipal, llegando el asunto incluso a copar titulares en la prensa internacional.
El PSOE señala el doble papel del alcalde
El PSOE de Benalmádena ha sido el primero en exigir al alcalde, Juan Antonio Lara (PP), explicaciones sobre las causas del cierre, los posibles riesgos para la salud y las medidas a adoptar, y ha lamentado la mala imagen proyectada en plena temporada alta.
Los socialistas recuerdan que Lara, además de alcalde, forma parte —remunerado— del Consejo de Administración de Acosol, la empresa pública de saneamiento, lo que consideran que hace más llamativo su silencio.
El portavoz socialista, Víctor Navas, ha acusado al PP de “doble rasero” en tanto que “exige responsabilidades al Gobierno central pero calla cuando el problema afecta a la Junta de Andalucía”, que gestiona el saneamiento desde hace nueve años. “Resulta difícil culpar a otros cuando el propio alcalde forma parte del Consejo de Administración de la empresa responsable”, ha señalado.
Vox pide revisar el saneamiento del litoral
Vox ha reclamado esclarecer con rapidez el origen de las reacciones dérmicas y revisar el estado de las infraestructuras de saneamiento del litoral. Su portavoz, Joaquín Amann, recuerda que los temporales del pasado invierno dejaron al descubierto conducciones bajo la arena, y que su grupo ya preguntó en el Pleno por una tubería expuesta cerca del Sunset Beach.
Amann exige saber qué conducciones cruzan el litoral, su antigüedad, estado y última inspección, y reclama “transparencia absoluta” a la Mancomunidad y a Acosol. Plantea además ampliar el debate a la pérdida de arena y a la proliferación del alga asiática invasora, cuya retirada cuesta cada año un importante gasto municipal.
Preguntas que siguen sin respuesta
Con las playas ya abiertas, la crisis parece resuelta de cara al bañista. Pero siguen sin aclararse la causa real del episodio, el estado de las infraestructuras de saneamiento y por qué, días después, el Ayuntamiento de Benalmádena no ha dado la cara públicamente. Oposición de izquierda y derecha coinciden en la misma exigencia: transparencia.
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