Basta con caminar unos minutos por los senderos que unen el Parque Infantil de Benalmádena Pueblo con el repetidor de Mijas para entender la preocupación de quienes recorren esta zona a diario. A ambos lados del camino, a lo largo de centenares de metros, se acumulan hojarasca seca y matorral que nadie ha retirado, un material que arde con extrema facilidad en cuanto sube el termómetro. Es lo que han comprobado sobre el terreno, sendero a sendero, miembros de las Juventudes Socialistas de Benalmádena junto a un grupo de vecinos senderistas que conocen bien la zona y que llevan tiempo dando la voz de alarma sin que, hasta ahora, nadie les haya hecho caso.
“Hemos podido verificar de primera mano la acumulación de un enorme volumen de material vegetal inflamable”, explican desde la organización juvenil, que no duda en calificar la situación de “abandono” por parte de las dos administraciones que, a su juicio, deberían estar interviniendo ya, tanto la Junta de Andalucía como el Ayuntamiento de Benalmádena. El temor no es infundado pues se trata de un tramo de monte que discurre muy cerca de zonas habitadas, lo que dispara el riesgo en caso de que un incendio llegara a producirse.
La denuncia llega, además, con una herida todavía abierta. Los incendios forestales activos en Madrid, Ávila, Toledo y Vall d’Uixò (Castellón) afectan ya a más de 110.000 personas que han sido evacuadas o confinadas. El incendio que arrasa la Sierra Oeste madrileña y que afecta ya a 25.000 hectáreas en la región sigue activo este lunes y hace apenas unos días ardía Los Gallardos, en Almería. 13 personas murieron, el fuego calcinó 7.000 hectáreas y su perímetro llegó a superar los 40 kilómetros. El incendio se propagó con una velocidad que sorprendió a los propios equipos de extinción, alimentado por el matorral y los espartales que habían crecido con las lluvias del invierno y que las semanas de calor posteriores habían dejado convertidos en yesca. Es exactamente el mismo material —hojarasca y matorral seco— que vecinos y Juventudes Socialistas dicen haber encontrado ahora en el monte de Benalmádena.
Y el calor no da tregua. Estos días la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos avisos por altas temperaturas en la provincia de Málaga, con máximas de hasta 37 grados en la Costa del Sol y que en el interior pueden rozar los 40. Cada grado que sube el termómetro seca un poco más la vegetación acumulada en los senderos denunciados, y acorta el margen de tiempo del que disponen las administraciones para actuar antes de que, como advierten desde la organización juvenil, sea demasiado tarde.
Quién tiene que actuar, según la ley
Las Juventudes Socialistas recuerdan que la normativa autonómica es clara al respecto. El artículo 7 de la Ley 5/1999, publicada en el BOJA, atribuye a la Junta de Andalucía la competencia en materia de prevención de incendios forestales. En paralelo, señalan, el Ayuntamiento de Benalmádena tiene su propia responsabilidad en la supervisión y gestión de los montes del municipio.
Para la organización, ambas administraciones —gobernadas por el PP— están incumpliendo esas obligaciones. Y ponen cifras encima de la mesa: denuncian que la plantilla de bomberos forestales se ha reducido en más de un 14%, en un contexto en el que, subrayan, Vox ha entrado a formar parte del Gobierno andaluz con “posiciones negacionistas frente al cambio climático” .
“Estamos a tiempo de evitar una catástrofe”
El mensaje de fondo de los jóvenes socialistas es de urgencia, pero también de confianza en que la situación todavía se puede revertir. “Estamos a tiempo de evitar una catástrofe”, insisten, reclamando que ambas administraciones “ejerzan urgentemente sus competencias” y pongan en marcha cuanto antes las labores de limpieza y prevención en la zona.
Con ese objetivo, la organización asegura haber trasladado ya toda la información recopilada al Infoca, el dispositivo de lucha contra incendios forestales de Andalucía, para que pueda actuar según sus competencias. No será el único paso puesto que, el Grupo Socialista llevará la situación de los montes de Benalmádena al pleno del Ayuntamiento, donde expondrá con detalle lo que consideran una “dejadez” continuada por parte de las administraciones responsables.
De momento, ni la Junta de Andalucía ni el Ayuntamiento de Benalmádena se han pronunciado públicamente sobre esta denuncia. Y el silencio, en este caso, no es una opción neutral pues, mientras la vegetación seca se acumula sendero a sendero y el termómetro sigue marcando cifras propias de una alerta por calor, cada día sin actuar es un día más de riesgo asumido para quienes viven junto al monte. Lo ocurrido hace apenas unas semanas en Almería debería bastar como advertencia. La pregunta que dejan sobre la mesa las Juventudes Socialistas es tan simple como incómoda: ¿cuánto tiene que arder para que las administraciones competentes empiecen a cumplir con lo que la ley ya les exige?
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