Ole Benalmádena

La parcela de la futura pista deportiva de Santangelo Norte, convertida en una escombrera

Llevan años esperando. En Santangelo Norte no hay una sola zona lúdica infantil en condiciones y la promesa del Gobierno local de una pista deportiva, financiada con 85.300 euros de la Diputación Provincial de Málaga, era para muchos vecinos la primera oportunidad real de que sus hijos tuvieran un espacio para su disfrute. El Ayuntamiento llegó a allanar el terreno para empezar la obra. Pero desde hace unos meses, lo único que ha llegado a esa parcela no son las obras prometidas, sino toneladas de escombros, restos de hormigón y camiones que, día tras día, descargan restos de obra y acopio de materiales sobre ese mismo suelo ya preparado con dinero público. La parcela que iba a acoger estas instalaciones deportivas municipales se ha convertido, según denuncian los residentes, en un “vertedero improvisado”, mientras la lista de promesas incumplidas en la urbanización no deja de crecer.

“El Ayuntamiento se ha gastado dinero en allanar el terreno para hacer la pista deportiva y ahora nos encontramos con una montaña de escombros. Toneladas y toneladas de escombros y restos de hormigón vertidos justo aquí, en el mismo lugar donde iba la pista deportiva”, denuncia David Domínguez, presidente de la asociación de vecinos de la zona, señalando el solar.

El proyecto no es una simple aspiración vecinal sino que cuenta con financiación, según aseguró el año pasado el Ayuntamiento, y cifras concretas. Se trata de una pista deportiva de 50 metros de largo por 30 de ancho, que se financiará con una subvención de la Diputación Provincial de Málaga de 85.300 euros, IVA incluido. Según el propio planteamiento del proyecto anunciado ante los medios de comunicación, las futuras instalaciones “respetarán la normativa en materia de deportes y, por seguridad, se prevé su cerramiento, además de contar con una red de drenaje para la recogida de aguas pluviales, y serán de uso libre y gratuito”.

Sobre el papel, todo está previsto. Sobre el terreno, lo único que ha crecido en los últimos meses son los montones de escombros. Aunque el Ayuntamiento anunció la actuación en agosto de 2023, desde entonces, el único movimiento visible en la parcela ha sido el de vertidos de obra que, día a día, según los vecinos, no dejan de crecer.

Domínguez insiste en que su denuncia no es una opinión aislada, sino un sentir compartido por todo el vecindario. “Esto no lo digo yo, lo dice cualquiera que pase por aquí, lo dice cualquier vecino que lleva años escuchando promesas que nunca llegan”, afirma. “Porque mientras nos hablaban de una pista para los niños, lo que nos han dejado es una escombrera”.

El presidente vecinal extiende la crítica más allá del solar concreto y apunta directamente a la aplicación —o falta de ella— de la normativa municipal. Así, en sus palabras, “mientras nos exigen aplicar las ordenanzas municipales, las parcelas públicas siguen sin vallar, sin limpiar y sin ordenar. Como esta misma en la que se supone que va la pista deportiva”.

El parque de los Dinosaurios

La pista deportiva no es el único proyecto que los vecinos de Santangelo Norte señalan como ejemplo de gestión municipal fallida. A poca distancia, el llamado parque de los Dinosaurios arrastra una historia similar, aunque en una fase distinta pues “la obra está terminada, pero sigue sin abrir sus puertas”, según los vecinos.

Se trata de un parque infantil temático dedicado a los dinosaurios cuyo proceso de licitación se inició en enero de 2025, por un importe de casi 800.000 euros y un plazo de ejecución de 210 días desde el inicio de las obras, que comenzaron en octubre de ese mismo año. Doce meses después, el parque permanece cerrado, sin fecha de inauguración, y los niños del barrio siguen sin un espacio propio pese a que la infraestructura, físicamente, ya existe.

Visita institucional al parque de los dinosaurios el pasado 19/05/2026.

“Ya llevamos 12 meses con el parque cerrado. Aunque está terminado, no lo han inaugurado, y sin que los niños del barrio tengan un solo espacio para ellos”, lamenta Domínguez.

Para los vecinos, la pista deportiva convertida en escombrera y el parque terminado pero cerrado son solo la punta visible de un malestar más amplio. Domínguez enumera, casi sin pausa, otros frentes de queja que llevan tiempo sobre la mesa sin solución aparente como el estado de la carretera del Cementerio, la acumulación de basura en la urbanización, la falta de mantenimiento general, la escasa seguridad y un servicio de transporte público que califica de irregular.

“De la carretera del Cementerio, de la basura, de la falta de mantenimiento, de la poca seguridad que tenemos en el barrio y del irregular servicio de transporte público que tenemos… mejor ni hablemos”, resume, en un tono que combina el hartazgo con la resignación.

“Esto ya no va de política, va de vecinos”

El presidente vecinal cierra su denuncia reivindicando que el problema trasciende cualquier etiqueta partidista y apela directamente a la responsabilidad institucional hacia quienes habitan la zona. “Esto ya no va de política. Va de barrio, de impuestos, de vecinos, y de que aquí vivimos personas, familias y niños. Y que merecemos algo mejor que esto. Por lo menos, un mínimo de respeto”, concluye Domínguez.

Mientras tanto, la parcela donde debía levantarse la pista deportiva sigue recibiendo escombros. Y a pocos metros, un parque ya construido con más de 835.000 euros de inversión pública permanece cerrado a cal y canto.

Respuesta municipal

Este medio ha preguntado sobre esta situación al Ayuntamiento, pero su repuesta ha llegado después de la publicación de esta noticia. Aunque no se pronuncia sobre la escombrera que denuncian los vecinos, el Ayuntamiento explica que la empresa adjudicataria de las obras de la pista deportiva abandonó los trabajos sin dar explicaciones oficiales al Consistorio. Hasta ese momento, la compañía solo habría ejecutado el capítulo de movimiento de tierras, correspondiente aproximadamente a un 25% del presupuesto total de la obra. En otras palabras: el allanamiento del terreno que los vecinos ven desde hace un año es, según la propia versión municipal, todo lo que llegó a construirse de la pista prometida.

El Ayuntamiento asegura haber intentado contactar “en repetidas ocasiones” con la empresa, sin obtener respuesta, y afirma que “no se ha realizado ningún desembolso económico correspondiente a esa obra”. El proceso para la rescisión del contrato, según indica el Consistorio, “ya está en marcha”.

Como solución al problema, el Ayuntamiento ha decidido trasladar el proyecto de la pista deportiva a un terreno situado por encima del parque de los Dinosaurios, donde se sumará también una zona de calistenia. La redacción del proyecto en su nueva ubicación ya está adjudicada con lo que ya se habrían pagados dos proyectos para la pista deportiva de Santangelo Norte, según el Consistorio, pero no se ofrece ninguna fecha ni plazo de ejecución más allá de que las obras comenzarán “una vez que el nuevo proyecto esté terminado”.

Sobre el futuro del solar donde debía construirse originalmente la pista —el mismo que hoy acumula escombros—, el Ayuntamiento se limita a señalar que se está estudiando destinarlo a un campo de fútbol 11 de césped artificial. No hay, de momento, ningún compromiso firme ni calendario asociado a esta posibilidad, lo que añade una nueva incógnita a una historia que ya acumula, solo en el último año, un cambio de ubicación, un contrato en vías de rescisión y una parcela sin uso definido.

© 2026 Ole Benalmádena · Todos los derechos reservados

Salir de la versión móvil