miércoles, julio 17, 2024
Vixuart
InicioActualidadEl Club de lectura Ben-al-Arte comenta el libro 'La mano de Fátima',...

El Club de lectura Ben-al-Arte comenta el libro ‘La mano de Fátima’, de Ildefonso Falcones

El Club de Lectura Bel-al-Arte comparte en Ole Benalmádena el comentario de La mano de Fátima, de Ildefonso Falcones. Si te apetece participar en la siguiente lectura tienes una cita el próximo 10 de octubre en la sede de la asociación en la calle Gardenia s/n en Benalmádena Pueblo en torno a La mujer del porvenir de Concepción Arenal

El Club de Lectura Ben-al-Arte, ha iniciado la nueva temporada, la 5ª, comentado la novela La mano de Fátima de Ildefonso Falcones, publicada en el año 2009.

La novela la podemos calificar como histórica novelada, pues aporta datos históricos reales, así como los nombres de los personajes importantes, mezclados con datos de ficción para dar coherencia a la trama.

La novela arranca en el año 1568, en las Alpujarras, que abarcan territorios en la provincia de Granada y en la de Almería.

Los musulmanes que no han partido con el último rey de Granada han sido confinados en este territorio, concedido en las capitulaciones, y se les aplica las normas recogidas en un edicto real promulgado por el rey Felipe II y con la intervención de la Inquisición. Estas normas persiguen que los musulmanes abandonen su religión y sus costumbres y abracen el cristianismo. Son obligados a bautizarse y seguir los santos oficios, adquiriendo el nombre de cristianos nuevos, conocidos también como moriscos. La gran mayoría de ellos, por no decir la totalidad, abomina de esas imposiciones y siguen practicando sus ritos y costumbres de manera oculta, corriendo el riesgo de ser sorprendidos y sometidos a duras sanciones.

El personaje principal es Hernando, hijo bastardo fruto de la violación de un cura a una adolescente mora pobre, fácil de reconocer porque tiene los mismos ojos azules que su padre (y no era el único en esa zona de las Alpujarras), que contrasta con su tez morena, gran estatura y nariz aguileña. La novela será un recorrido cronológico por su pesarosa vida.

Hernando empieza a recibir enseñanzas cristianas por parte del sacristán y a la vez realizaba prácticas, lecturas y escritura musulmanas con el alfaquí (la autoridad religiosa de los moriscos), que lo consideraba como un hijo. Esta doble educación va a tener gran importancia a lo largo de la novela por la influencia sobre el protagonista.

Hernando tendrá que sobrevivir manteniéndose entre dos culturas: será llamado de forma despectiva “nazareno” por los moriscos, que llegarán a despreciarlo, y será considerado morisco y traidor por los cristianos. Las dudas sobre sus creencias se mantendrán hasta el final de sus días, por eso se fija unos objetivos para poner solución al problema por los que no dejará nunca de luchar.

La primera parte de la novela se desarrollará principalmente en Juviles y alrededores.

Los moriscos son los que desarrollan el trabajo mientras los funcionarios corruptos, además de cobrarles disparatados impuestos, les roban; los religiosos ejercen un control férreo sobre ellos, los humillan, insultan y castigan; la vida es dura y sólo consiguen sobrevivir. Esto desemboca en un levantamiento contra los cristianos que sólo triunfa en las Alpujarras. Ahora se cambian las tornas y son los moriscos los que pretenden convertir a los cristianos, sucediéndose los abusos y desmanes en la otra dirección.

La revuelta empieza a ser sofocada, la mayoría de los moriscos se rinden para salvar su vida, aunque se produce una gran matanza de mujeres y niñas. Hernando ha salvado a su madre y a una muchacha llamada Fátima, confundida con una hermana, y a su bebé.

Fátima marcará la vida de Hernando de una forma negativa, pues deberá competir con su padrastro, y otra positiva, cuando pueda convivir durante un tiempo con ella.

Los enfrentamientos entre cristianos y moriscos continuarán durante un tiempo y Hernando pasará por momentos en los que colaborará con el rey morisco, a otros en los que será incluso condenado a muerte, humillado y esclavizado.

Para acabar con la revuelta de forma definitiva, Felipe II ordena la expulsión de los moriscos alpujarreños a otros territorios peninsulares. La familia de Hernando, después de pasar por la Vega de Granada, es deportada a Córdoba, a la que llegarán tras un penoso y accidentado viaje.

Esos mismos moriscos son enviados posteriormente a la zona de Extremadura, pero la familia de Hernando, gracias a la intervención del alfaquí de Juviles, que ahora es esclavo en la ciudad, consigue permanecer en Córdoba, donde el protagonista conocerá momentos “felices”.

La sociedad cordobesa es bastante hipócrita en cuanto a las costumbres, sobre todo religiosas, el trabajo lo realizan mayoritariamente los moriscos; sin embargo, están mal pagados y son despreciados, maltratados, torturados y con la Inquisición siempre pendientes de ellos para ser condenados, o ejecutados.

Entre los nobles, familiares y allegados el trabajo está mal considerado.

Hernando empieza a trabajar, a desenvolverse bien en los bajos fondos y a conocer los movimientos y costumbres de los distintos estratos sociales.

Los moriscos mantienen una estructura organizativa clandestina supervisada por un consejo de ancianos que todos respetan, de manera que de forma oculta mantienen sus costumbres, su religión, sus ritos, sus principios, sus propios nombres,… Hernando, por su preparación (sabe leer y escribir) recibe ciertos encargos para mantener sus normas y propagarla a las nuevas generaciones. Algunos miembros están infiltrados en muchas de las organizaciones cristianas al más alto nivel, incluida la Inquisición; algo que pronto descubrirá Hernando, llegando a verse implicado en algunas actuaciones peligrosas.

Hernando también va mejorando en la calidad de los trabajos que le encargan, porque es muy apreciada su labor.

El autor nos mostrará los pormenores de la construcción de la Mezquita, con sus luchas sociales, sus discrepancias y las imposiciones religiosas y gubernamentales.

Hernando atraviesa su mejor momento, ha formado su familia con Fátima, tiene al lado a su madre, tiene un buen trabajo, es reconocido, trabaja para la comunidad morisca y su padrastro ha cruzado a África. Pero este no ha perdido el ánimo de venganza y visita periódicamente las costas andaluzas. La vida le vuelve a dar otro revés al protagonista.

Como vive en tierra de nadie (cristiano-musulmán), al ser reconocido públicamente por un noble cristiano cae en desgracia para los moriscos, sufriendo el desprecio hasta de su propia madre. Pero él seguirá dedicando su esfuerzo y su trabajo a la idea de obtener la convivencia de las dos religiones en paz y con tolerancia. Como arma utilizará una copia de un evangelio atribuido al apóstol Bernabé, que ha encontrado, y como punto de conexión entre ambas religiones empleará la figura de María, que aparece recogida tanto en los textos cristianos como en los árabes.

Los intentos que llevan a cabo en Granada un grupo de nobles, junto con Hernando, para ese acercamiento, los aprovechan las autoridades eclesiásticas cristianas para fortalecerse y fanatizar a sus seguidores: Valparaiso se convertirá en el Sacromonte.

Cuarenta y dos años después de iniciada esta historia empieza la expulsión de todos los moriscos que quedan en la península. Hernando habrá de enfrentar su presente con su pasado, ahora ha de tomar un camino definitivo, se supone que es la última elección,…

En la vida de Hernando aparecen cuatro mujeres: dos musulmanas, su madre y su primera esposa, dos personas fanáticas que anteponen sus creencias religiosas por encima de los sentimientos y la confianza; dos mujeres cristianas, la joven que salvó de ser esclavizaba durante el alzamiento de las Alpujarras y fue entregada a los cristianos por él, con la que mantiene una relación, cuando ya es adulta y está casada, movida por el amor mutuo; y su segunda esposa, que también le profesa un amor respetuoso, que también ella recibe por parte de él.

El protagonista de la novela, Hernando, un personaje que siempre actúa de acuerdo con su conciencia, es maltratado por unos y por otros, a la vez que ayudado por unos y por otros, y que a lo largo de la historia de su vida no deja de hacerse las mismas preguntas: ¿Soy musulmán? ¿Tengo sangre cristiana? Y su respuesta es luchar por conseguir la concordia, el respeto, la tolerancia y que todos puedan vivir juntos respetándose.

El autor nos muestra un tipo de sociedad deshumanizada en algunos aspectos, el caso más elocuente es el que representa con el personaje de Miguel, utilizado miserablemente por la familia y cómo las autoridades también se aprovechaban de este tipo de personas en su propio beneficio. Otro ejemplo podría ser algo que se repite a lo largo de la novela, que es el sentimiento de venganza por el que se mueven la mayoría de los personajes que aparecen a lo largo de la novela.

El título viene dado porque uno de los personajes, Fátima, porta una cadena al cuello con esa figura que protege del mal a quien la porta, y paradójicamente debe estar oculta durante toda la novela porque estaba expresamente prohibida por los cristianos, y su portador podía sufrir diferentes castigos si era sorprendido con ella, así que pasa por muy diversos escondrijos hasta que vuelve a su dueña.

El autor rinde homenaje a Miguel de Cervantes y su obra del Quijote, de la que toma al personaje el “loco de Córdoba” y relata una escena cómica en la pág. 554.

Algunas opiniones de los lectores:

  • La obra ha sido leída por la mayoría de los asistentes, a los que ha gustado.
  • Para algunos la novela es demasiado extensa para lo que cuenta, su contenido, sobre todo la primera parte, es aburrido por repetitivo, pues en la segunda mejora el ritmo; es violento, llegando en algunos momentos a ser hasta cruel. El final de la obra suena un poco a culebrón romántico, cuando se juntan todos en el puerto de Sevilla.
  • En otras opiniones hay diversidad: algunos opinan que el autor toma partido por los moriscos, mientras otros piensan que eses sentimiento puede estar provocado porque el enfrentamiento es iniciado por la parte de los cristianos, sobre todo de la Santa Inquisición, con su continuo acoso y amenazas y el seguidismo que hacen las autoridades monárquicas.
  • Unos piensan que hay demasiado “buenismo” con el protagonista mientras otros creen que los objetivos que persigue dicho personaje son buenos, pretende la unión, el respeto y la tolerancia entre religiones.
  • Queda reflejada una idea que algunos trasladan a todas las religiones monoteístas en general, que es la intolerancia que reflejan las actuaciones de estas, sus enseñanzas, los mensajes que transmiten a sus seguidores.

Próxima lectura el 10 de octubre de 2023

La mujer del porvenir de Concepción Arenal


ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Introduce tu nombre

hitnoodles

ULTIMAS NOTICIAS

printshop publicidad