viernes, octubre 16, 2026
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El Club de lectura Ben-Al-Arte comenta ‘El maestro del Prado y las pinturas proféticas’ de Javier Sierra

El Club de Lectura Bel-Al-Arte comparte en Ole Benalmádena el comentario de El maestro del Prado y las pinturas proféticas de Javier Sierra. Si te apetece participar en la siguiente lectura tienes una cita el próximo 13 de diciembre, a las 18.00 horas, en la sede de la asociación en la calle Gardenia s/n en Benalmádena Pueblo en torno a Otra vuelta de tuerca de James Henry

El Club de Lectura Ben-al-Arte se reunió el martes para comentar la obra El maestro del Prado y las pinturas proféticas de Javier Sierra

Coordenadas más comunes:

SOBRE LA ESTRUCTURA

  • La obra fue publicada en el año 2013.
  • Consta de 320 páginas
  • La obra contiene:
    • Un prólogo en el que el autor enmarca la obra en el tiempo a la vez que explica el contexto personal en el que se desarrolla el contenido de la misma, el inicio de la historia y el motivo de su publicación.
    • Dieciséis capítulos, todos ellos con un título. Catorce de ellos contienen reproducciones fotográficas de las pinturas de las que se realizan comentarios.
    • Un epílogo, que también tiene título.
    • Un apartado de notas (Recoge 96).
    • Índice alfabético de nombres.
  • Recoge dos dedicatorias: “A los “guardianes de sala” del Museo del Prado, testigos del paso de tantos maestros anónimos” y “Y a Enrique de Vicente, por veinticinco años de amistad”.
  • Se acompaña de cuatro citas de diferentes autores.
  • En la cubierta aparece una ilustración de Alejandro Colucci en la que se ve a un personaje de espaldas en lo que parece la galería de un museo. ¿El Prado?

SOBRE EL ESTILO

Recursos Estilísticos:

  • El protagonista es el autor de la novela, por tanto está escrito en primera persona.
  • El lenguaje es sencillo y conciso, aunque aparecen muchos nombres propios (pintores, pinturas, reyes, papas,…) y muchas fechas.
  • El vocabulario está lleno de palabras relacionadas con la pintura sacra, tema principal de la novela.
  • Se intercalan las reflexiones del protagonista y los diálogos. La mayoría de estos se utilizan para dar explicaciones sobre los temas y los contenidos de las pinturas.
  • Las descripciones de los cuadros están más referidas a la composición, la temática o el contenido y su interpretación que al colorido, la técnica, la luz,…
  • Se utiliza de forma reiterada la palabra “hijo” cuando algún interlocutor se dirige al protagonista.

LINEAS MÁS SOBRESALIENTES DEL RELATO

La obra está catalogada como novela, aunque tiene en su mayor parte visos de un libro de investigación, divulgación o ensayo.

Si hablamos de novela de intriga, esta es bastante superficial, si hay alguna se resuelve con prontitud, y sólo queda como dudoso el final de la obra, que deja al lector en una incertidumbre, sólo pendiente de su grado de creencia en los asuntos esotéricos, de la muerte, la inmortalidad, la vuelta del más allá,…

En la novela encontramos a un joven estudiante de periodismo desplazado a Madrid, con beca, que realiza trabajos esporádicos en una revista mensual de divulgación científica y es asiduo visitante del Museo del Prado. Ese personaje es el protagonista, que a la vez es el propio escritor, que ya nos avisa desde el principio sus dudas sobre darle difusión a unos hechos con connotaciones personales, que resume en “cómo un aprendiz de escritor fue enseñado a mirar un cuadro”.

El protagonista encuentra en una de las salas del museo a un personaje, al que llama Maestro, según recoge el título de la obra, y que responde al nombre de Luis Fovel.

Este personaje es algo enigmático pues aparece de repente y se ofrece a darle algunas explicaciones sobre diversas pinturas, en salas distintas del museo, y después irá apareciendo y desapareciendo a lo largo de la novela siempre a su antojo, aunque siempre dentro del museo, hasta el punto que el narrador duda sobre si pueda ser un fantasma, algo que incluso llega a investigar una compañera de universidad amiga suya.

A lo largo de la novela van a comentar algunas obras maestras de la época renacentista de pintores como Rafael Sanzio, Leonardo, Botticelli, Tiziano, Juan de Juanes, El Bosco y El Greco, entre otros.

Las explicaciones del Maestro consistirán en descifrar enigmas y mensajes ocultos en algunas de las obras de esos pintores, desde un punto de vista bastante subjetivo.

Los comentarios se refieren a un análisis simbólico de las obras de arte, aportando datos que no se pueden considerar contrastados y, por tanto, no fiables. Son simples  interpretaciones ambiguas que algunos lectores podrán tomar como ideas falsas y otros podrán valorar como deducciones creíbles.

Para poner en valor las afirmaciones se ofrecen algunas teorías mezcladas con datos e interpretaciones históricas con el fin de darles credibilidad.

Se presentan algunos movimientos o grupos (sectas) que en su momento se apartaron de la ortodoxia de la Iglesia católica y cómo convirtieron la pintura en una forma de comunicación entre sus componentes. En esta trama conspirativa entran personas vinculadas al poder: tanto político, como reyes; eclesiásticos, como papas o aspirantes a serlo; así como pintores, escritores, filósofos,…

En esas explicaciones juega un papel muy importante la muerte y la vida eterna, la perdurabilidad, la inmortalidad, “entrar en el cielo”,… Y para algunos personajes históricos eso se convierte en una obsesión.

El final queda un poco deslucido pues no aporta un cierre que pueda dar sentido a la trama, reforzando el carácter paranormal de la obra.

COMPARACIONES POSIBLES

Algunos asistentes comparan esta obra con otras dos novelas muy conocidas: “El código Da Vinci” de Dan Bronwn y “El nombre de la rosa” de Umberto Eco.

En estas obras, con su apartado histórico y su parte de ficción, el componente novelístico es mucho más fuerte, desarrollando una compleja y rica trama de investigación, envuelta en una buena capa de intriga, mucha acción, con personajes bien definidos y con amplios desarrollos. Lo que contrasta con la pobreza de la parte novelada de la obra de Sierra.

Algunos asistentes comentan otras dos obras del mismo autor, que les han gustado:

La dama azul (1998)

El enigma arranca en América, en 1629, cuando los franciscanos alcanzan por primera vez la entonces provincia de Nuevo México y descubren que alguien se les ha adelantado. Los indios, que se bautizaron masivamente a su llegada, les hablaron de una misteriosa Dama Azul que durante meses les preparó para aquel encuentro. El papa Urbano VIII y el rey Felipe IV ordenaron investigar el caso y concluyeron que la misteriosa Dama no fue sino una monja de clausura soriana –sor María Jesús de Ágreda- que, sin abandonar jamás su celda, fue capaz de manifestarse a más de diez mil kilómetros de distancia. ¿Cómo lo hizo? La fiebre por apoderarse del secreto de la monja, la existencia del Cronovisor, un ingenio desarrollado en tiempos de Pío XII en Roma para recuperar imágenes y sonidos del pasado, y las dudas de una mujer atrapada entre su trabajo para el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y sus extrañas visiones confluyen en esa novela. Hay personas que pueden estar en dos lugares a la vez. La fórmula es un secreto.

La cena secreta (2006). Comentario obtenido de la página del autor.

La cena secreta, recrea una época y unos enigmas fascinantes. Por ejemplo, es rigurosamente cierto que Leonardo pintó una Última Cena sembrada de anomalías bien curiosas: su composición no muestra el Santo Grial, pero tampoco a Cristo instaurando el sacramento de la eucaristía. Los discípulos son en realidad retratos de importantes heterodoxos de su época, y en la mesa, lejos de haberse servido el preceptivo cordero pascual, sólo puede verse algo de pan, sal, naranjas y pescado.

Es evidente que tampoco la actitud de los Doce en esa composición refleja lo que narran los evangelios. Juan, el joven discípulo que está sentado junto al maestro, no apoya su cabeza en el pecho del Maestro, como dice el Nuevo Testamento. Más bien, al contrario. Parece alejarse de Él. ¿Por qué? ¿Y cómo permitieron a Leonardo pintar un mural con tantas contradicciones doctrinales?

IMPRESIÓN PERSONAL SOBRE EL RELATO:

La obra ha sido leída completa por la gran mayoría de los asistentes, con diferentes valoraciones.

La gran mayoría coincide en que la parte en la que habla del contenido e interpretación de las pinturas, que forman parte de la Historia del Arte, en la que es muy destacable el gran trabajo de investigación que ha realizado el autor, incluso valorándose como exhaustiva, es la parte más interesante porque hace que los lectores hayan comenzado a tener otra forma de visión cuando se enfrentan a un cuadro; sin embargo, la parte de la trama novelística, supuestamente misteriosa, va decayendo a lo largo del transcurso de la narración, siendo bastante floja y llegando a la decepción con un final insulso en el que ha demostrado poca imaginación, debería haber tenido una terminación más atractiva.

Algunos incluso piensan que el acabado es prematuro, que se ha sentido apremiado a finalizar la obra, por lo que creen que podría haberlo alargado y dado un final más rico y con más sentido.

Otros detalles apreciados en la novela es que no ofrece un hilo conductor de la trama, va a saltos únicamente pendiente a una nueva aparición del personaje del Maestro; el personaje de la amiga se difumina y acaba pareciendo una histérica, cuando al principio parecía que era la única que actuaba con cierta lógica y se esperaba más participación en la parte novelada; el bibliotecario de El Escorial aporta algo de intriga pero acaba siendo un misterio gaseoso que se evapora rápidamente; el falso policía, amigo del Maestro que es descrito como una persona siniestra y amenazante, después queda en nada y también desaparece súbitamente; la aparición del personaje de Lucía Bosé no encuentra mucha sentido en el contenido de la trama,… Terminan siendo personajes bastante planos y, por tanto, de dudosa credibilidad.

Para algunos la obra ha sido bastante entretenida, incluso corta, pues le gusta bastante el tema que trata y la forma de contarlo.

Unos la tratan como una novela histórica, aunque bastante cargada de esoterismo; mientras que para otros ofrece demasiado ocultismo y, con tanto esoterismo no existe un análisis pictórico de las obras.

Se valora positivamente la relación que existe entre las distintas artes, en este caso la escritura y la pintura, que siempre resulta enriquecedor.

Se excede en el uso de nombres, fechas, datos, sectas, tendencias, grupos, lo que llega a ser agobiante y distraer al lector del seguimiento de la obra.

Las intrigas que aparecen se quedan en poca cosa, la obra va decayendo y sólo atrae a aquellos lectores amantes de los temas relacionados con lo paranormal.

Se encuentra más sentido a la obra al relacionarse con las actividades que desarrolla el autor en programas de radio, televisión y publicaciones relacionados con lo misterioso y lo paranormal, como Cuarto Milenio.

Para finalizar la sesión, el pintor Pablo Rodríguez Guy, partiendo de una frase del texto en la que se afirma que es necesario saber interpretar lo que nos dice la pintura para saber lo que es la esencia del arte, y mediante la proyección de algunas diapositivas, nos mostró la evolución de la pintura en el tiempo.

Se suscitó entonces un debate sobre el concepto de arte.

Además de la opinión de la obra, se expone otra distinta. Hay que valorar que la pintura se ejecuta mediante una técnica en la que se utilizan unos colores, diversos trazos en las pinceladas, el empleo de la luz, la importancia de las figuras y su colocación en el conjunto, lo principal y lo secundario,…; que cada época tiene unas características que las hace diferentes y de ahí los distintos movimientos existentes en la Historia del Arte; las diferencias entre pintores que marcan la calidad y reconocimiento de cada uno;… Todo este conjunto de conceptos generan una obra que refleja lo que siente el pintor e intenta transmitir al espectador, el que la observa, y este interpretará y sentirá a su vez lo que tiene delante, no teniendo que coincidir todos los observadores en la misma opinión. De ahí que la esencia no puede estar en una interpretación de una obra, pueden haber tantas interpretaciones como personas la vean, mucho más cuando la observación se hace cuando la época en la que se lleva a cabo es posterior en el tiempo a cuando se pintó, teniendo en cuenta que las características y los conceptos han evolucionado, más cuanto más tiempo haya transcurrido entre los dos hechos.

La esencia no tiene por qué estar en el contenido, en la interpretación de la obra, puede estar en el color, en la composición, en la luz o la oscuridad, en el movimiento de las figuras,…

En resumen, nos puede gustar una pintura sin que sepamos lo que nos ha querido contar el ejecutor de la misma. La mayoría de las explicaciones de las pinturas suelen hablarnos solamente del contenido, del tema, olvidando el resto de los componentes que la definen en su totalidad.

Todos estamos de acuerdo que lo que hace la obra es una interpretación subjetiva de una serie de pinturas, sin aclarar que algunas de las escenas explicadas sólo recogen las características y los cánones que definen la forma de ejecutarlas de la época en la que se realizaron.


Próxima lectura: Otra vuelta de tuerca de James Henry

Fecha: 13 de diciembre de 2022

Hora: 18.00 horas

Lugar: Sede de Ben-Al-Arte en la calle Gardenia, s/n, en Benalmádena Pueblo


  • La Biblioteca de Arroyo de la Miel organiza un homenaje a Almudena Grandes en el que participarán todos los Clubs de Lectura del municipio. Está programado para el día 30 de noviembre a las 18.00 horas.
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