Los detectores del Proyecto Smart han registrado este 10 de enero una bola de fuego surcando los cielos entre Málaga y Benalmádena. Estas rocas que se cruzan con la órbita de la Tierra reciben el nombre de meteoroides y es el brusco rozamiento de la roca con la atmósfera a enorme velocidad lo que hace que se vuelva incandescente, generándose así una bola de fuego.
El evento visionado en el cielo malagueño ha sido causado por la entrada en nuestra atmósfera de una roca procedente de un cometa a una velocidad estimada de 58.000 km/h, según el análisis preliminar que ha llevado a cabo el profesor José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) e investigador principal del Proyecto Smart, en el que se monitoriza el cielo de forma continua para estudiar el impacto de objetos del Sistema Solar contra la atmósfera terrestre.
Así, la parte luminosa del bólido -así es como los astrónomos denominan a estos fenómenos- tuvo lugar hacia el norte de Benalmádena a una altitud de 83 kilómetros y después, el objeto se desplazó en dirección noroeste para finalizar a una altitud de 29 kilómetros sobre el terreno.
La bola de fuego fue localizada este 10 de enero por los detectores operados desde los observatorios de Calar Alto en Almería, La Hita en Toledo, Huelva, Sierra Nevada, la Sagra y Otura en Granada y desde la estación de seguimiento de bólidos de Sevilla. Y además, dos de las cámaras externas del Observatorio de Calar Alto, también han grabado este bonito bólido.
- Vídeos recogidos por las cámaras de vigilancia externa del Observatorio de Calar Alto en Almería:
La segunda de 2025
Justo un día antes, el 9 de enero, otra deslumbrante bola de fuego, más luminosa que la luna llena, atravesó el cielo nocturno sobre la localidad de Lomas, en Palencia, y pudo ser observada desde distintos puntos de la Península Ibérica. Este espectacular fenómeno, conocido como bólido, se originó cuando una roca procedente de un asteroide entró en la atmósfera terrestre a una velocidad de 67.000 kilómetros por hora.
El bólido, registrado como el primero de estas características en 2025, fue detectado a las 22:08 horas por los instrumentos de la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa (Red Swemn), operados desde el Complejo Astronómico de La Hita, en Toledo, que forma parte del Proyecto Smart.
La gran luminosidad que alcanzó hizo que se pudiera ver desde más de 600 kilómetros de distancia. A lo largo de su trayectoria mostró varias explosiones que provocaron aumentos súbitos de su luminosidad y que se debieron a diversas rupturas bruscas de la roca. En total, la bola de fuego recorrió unos 67 kilómetros en la atmósfera antes de extinguirse.
Otro resultado de este análisis preliminar es que la roca no se destruyó completamente en la atmósfera y una parte de ella habría sobrevivido, cayendo al suelo en forma de meteorito. Ese meteorito habría caído en la provincia de León y las primeras estimaciones revelan que sería muy pequeño, como una pasa que no llegaría a los 20 gramos.
Fue visto por numerosos testigos que se han hecho eco del fenómeno en redes sociales, según ha infomado Astrohita en nota de prensa, y también era grabado por los detectores que la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa (Red Swemn), que opera en el Complejo Astronómico de La Hita (Toledo).
