martes, mayo 28, 2024
Vixuart
InicioActualidadLas porteadoras, el drama de las trabajadoras olvidadas

Las porteadoras, el drama de las trabajadoras olvidadas

Marruecos puso el candado de manera unilateral el pasado 8 de octubre de 2019 al, cínicamente denominado, comercio atípico. Poco se hablaba antes, y ahora incluso menos, de las porteadoras, mulas de Ceuta y Melilla que llevan años jugándose la vida por menos de 10 euros, cargando sobre sus espaldas hasta 90 kilos de mercancías. Estas mujeres se dedican a dar el mayor número de viajes que les es posible entre las fronteras en una «nueva fórmula de esclavitud», que es común en Ceuta y Melilla desde hace casi medio siglo.  Muchas de ellas mueren aplastadas en las grandes avalanchas que se forman en los estrechos pasos fronterizos y sufren distintos tipos de violencia, pero todos parecen mirar hacia otro lado, pues ni España, ni Marruecos, ni Europa las considera trabajadoras.

Fuente: Foto de Antonio Sempere, incluida en el informe de APHDA.

La migrantóloga y profesora de la Facultad Rey Juan Carlos, Cristina Fuentes, -Premio Nacional de la lucha contra la Violencia de Género en 2018- lleva años investigando este drama y, a través de su colaboración con la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APHDA), denunciando la vulneración de derechos humanos que sufren las porteadoras.

En el informe que esta asociación publicó en 2016 –ya cuentan con una nueva memoria hecha pública este año- se recoge que más de 7.000 mujeres “se ven sometidas a diario a vejaciones, abusos, trato degradante e, incluso, las más jóvenes a acoso sexual”. Las mujeres porteadoras llevan entre 60 y 90 kilos de peso a sus espaldas durante horas y “son insultadas, acosadas y menospreciadas, obligadas a mantener filas y golpeadas si no lo hacen, todo por menos de 10 euros de media al día”. Esperan sin acceso a agua potable ni a baños públicos y sin sombra durante horas al sol en la playa del Tarajal. En un estudio de la Universidad de Granada titulado Estudio sobre el Régimen Económico y Fiscal de Ceuta se expone que “cerca de la mitad de las exportaciones salen de Ceuta a las espaldas de las portadoras, una actividad alegal que se cifra en más de 400 millones de euros”, y además, se pone en relieve que “estos beneficios se sustentan en la vulneración de los derechos humanos de estas mujeres, que necesitan de un puesto de trabajo para alimentar a sus familias”.

Cristina Fuentes Lara fue distinguida por el Gobierno central, que le concedió en 2018 el reconocimiento nacional a la lucha contra la violencia de género

-Cristina, estamos acostumbrados a oír hablar de comercio atípico, de problemas por la situación de la frontera o del caos en el Tarajal… pero poco sabemos de las porteadoras, ¿quiénes son estas mujeres?

-Las porteadoras son mujeres marroquíes que diariamente cruzan la frontera entre España (por Ceuta o Melilla) para cargar con fardos de mercancías. Las porteadoras residen en los pueblos aledaños a la frontera y tienen entre 40 y 55 años. Su estado civil no es homogéneo hay porteadoras casadas, viudas y divorciadas. El punto en común es que independientemente de su estado civil, son las responsables económicas de su hogar; ya que sea porque su marido es desempleado de larga duración o porque esté incapacitado laboralmente. Además, las porteadoras tienen entre 3 y 5 hijos de los cuales ellas son el motor económico de su sustento.

-¿Cómo es su día a día?

-Pues la mañana de las porteadoras comienza sobre las 3 de la madrugada. Ellas se levantan, preparan el desayuno para cuando se levante su familia, y cogen un taxi compartido para la frontera. Realizan una fila en el paso fronterizo hasta que pueden entrar al lado español. En ese momento, se dirigen a las naves industriales (en el caso de Ceuta) y a camiones (en el caso de Melilla), ahí recogen los fardos con la mercancía y los cargan hasta el otro lado de la frontera donde el cliente final de la mercancía espera su fardo. A cambio de su actividad laboral reciben una comisión económica entre 10 a 25 euros; y ya vuelven a sus hogares.

Los riesgos de su trabajo son diversos como que la policía les confisque la mercancía, que no puedan salir con el fardo y tengan que pernoctar en las Ciudades Autónomas, las agresiones que reciben de la policía o las avalanchas que se producen.

-Incluso han llegado a perder la vida….

-Sí, durante el desempeño de su actividad laboral han muerto al menos 10 mujeres porteadoras, casi todas en Ceuta y casi todas por avalanchas que se han producido para poder coger un fardo o poder salir con la mercancía.

-En las conversaciones que mantuvo con estas mujeres, ¿qué piensan ellas?

-Piensan que es su trabajo, que no les queda otra alternativa laboral para poder mantener a su familia. Eso sí, siempre piensan que es algo temporal, que es un trabajo que van a desempeñar hasta que sus apuros económicos se solucionen. En Marruecos, el trabajo de porteadoras goza de bajo prestigio social, tanto es así que en ocasiones les ocultan a sus familias y conocidos en lo que trabajan, haciéndose pasar como trabajadoras de hogar en Ceuta o Melilla.

-¿Por qué interesa a unos y a otros que las porteadoras sigan siendo grandes olvidadas?

-Pues… francamente porque son el eslabón más vulnerable del comercio atípico. Ellas trabajan y son invisibilizadas. También afectan dos factores, por un lado, que su trabajo no tiene prestigio social en Marruecos, y por otro lado, que al considerarlo Marruecos una actividad ilegal y que realizan contrabando, las priva de cualquier capacidad de agencia.

-¿A qué riesgos se exponen estas mujeres si se ilegaliza el porteo?

-Para la perspectiva marroquí la actividad de las porteadoras es considerada como ilegal mientras que para España es alegal. La prohibición del porteo se dará por un cambio en la gestión política marroquí más bien a un cambio en la gestión de frontera por parte de Marruecos.

Desde octubre de 2019, la frontera está cerrada al trasiego de mercancías y ellas pues están sobreviviendo en base a la cooperación vecinal y la red de cuidados.

-Elaboró, en colaboración con la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, un informe sobre esta temática, ¿cuáles son las claves que arroja este documento?

– Sí, están todas recogidas en el decálogo de medidas del informe de 2016. En líneas generales, proponíamos la limitación del peso máximo del bulto a 20 kg., el cierre inmediato del paso del Biutz, por no cumplir los estándares mínimos de seguridad y de respeto a la dignidad de las personas, y la apertura del paso del Tarajal II, con áreas de descanso y servicios para las porteadoras como baños públicos, fuentes de agua potable y sombras. Y, por supuesto, la consideración de las mujeres porteadoras como trabajadoras, la mejora de las infraestructura de la frontera del Tarajal, que está obsoleta, la delimitación de las competencias entre los cuerpos de seguridad a ambos lados de la frontera, protocolos de actuación sobre la salida de mercancías y la apertura de una aduana comercial entre Ceuta y Marruecos que permita una actividad comercial legal y digna.

-Este mismo informe pone en relieve que en el 2014, este comercio reportó 1.400 millones de euros anuales, un tercio de la economía de las dos ciudades autónomas españolas… ¿qué beneficios, sea de la tipología que sea, han revertido en mejoras para estas trabajadoras?

-Ninguno. No ha revertido nada en la situación de las porteadoras, de hecho, ni España, ni Marruecos ni Europa las considera como trabajadoras.

-¿Responde el porteo a una estructura patriarcal?

-Sí, de hecho, analizándolo al detalle el circuito de las porteadoras se observa que clientes de mercancía, comerciantes y policía todo son hombres, solamente quien realiza la labor más denigrada socialmente son las porteadoras, que son mayoritariamente mujeres.

-¿Hay conciencia entre la sociedad marroquí sobre lo que ocurre en la frontera?

-Absolutamente, todos los actores de la situación fronteriza son conocedores de la vulneración de derechos humanos que sufren las porteadoras.

-Y desde Europa, ¿qué visión hay?

-Pues la de la indiferencia. La APDHA llevó al Parlamento Europeo la situación de las porteadoras y la respuesta institucional fue el silencio. Son conocedores de la situación, pero no actúan.

-En su opinión, ¿qué futuro les depara a las porteadoras?

-Pues para muchas el futuro será trabajar como trabajadora de hogar, en sector de los cuidados o en la venta minorista en las medinas de sus municipios.

ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Introduce tu nombre

hitnoodles

ULTIMAS NOTICIAS

printshop publicidad