“El antojo de Lara de retroceder a los años 70 en la imagen corporativa nos va a costar a los benalmadenses más de 150.000 euros”. Estos son los primeros datos económicos que salen a la luz respecto al coste que conlleva el cambio del logotipo institucional, una de las primeras modificaciones que el nuevo equipo de Gobierno de mayoría absoluta del PP introdujo tras su llegada al Consistorio. El dato lo ha hecho público el líder de la oposición, el socialista Víctor Navas, que califica de “capricho” la iniciativa del PP al “no existir ni siquiera un manual corporativo que lo justifique puesto que directamente están reemplazando el anterior por un nuevo diseño que evoca épocas pasadas y que difícilmente encaja en la cartelería municipal, con el que se ha perdido la imagen moderna que caracterizaba a nuestra ciudad”.
Según los cálculos realizados por el PSOE, el cambio en material de papelería, cartelería, barredoras, imágenes corporativas, vehículos administrativos y de emergencia podría superar los 150.000 €.
A modo de ejemplo, Navas ha mostrado la documentación que acredita que personalizar solo los vehículos de Protección Civil de Benalmádena va a costar 18.091,92 €. Un gasto, a su juicio, “innecesario y superfluo, que demuestra una vez más la falta de sensibilidad del nuevo Gobierno local, más preocupado en gastarse el dinero de los benalmadeses en comprar banderas para que las firme el alcalde o en maletas Samsonite para viajes”.
Hasta el momento, no hay información oficial sobre la autoría del diseño gráfico de la nueva marca del Consistorio que tanto está dando de que hablar en Benalmádena, ni respecto a cuánto se ha podido invertir en su creación. El Ayuntamiento tampoco ha explicado cómo se está implantando la nueva marca ni si ha valorado la posibilidad de que se haga de forma paulatina, considerando un periodo de convivencia que evite ocasionar gastos adicionales.
Lo que sí queda patente es que en las nuevas acciones promocionales impresas y digitales (en las que se podría usar sin coste añadido el nuevo logo), el Ayuntamiento no guarda uniformidad en la identidad corporativa y utiliza ambas imágenes indistintamente, sin que el rebranding se ajuste con el posicionamiento y las estrategias de promoción que se están llevando a cabo, pudiera ser, precisamente, por la falta de un manual de estilo en el cual se constate como proceder y utilizar la nueva imagen institucional en distintas situaciones que se puedan presentar (diseño básico, papelería, publicaciones, comunicación, información y publicidad, entornos digitales y multimedia y señalética).

1, 2, 3 un pasito palante María, 1, 2, 3 diez pasitos pa trás.