domingo, junio 14, 2026
InicioActualidadEl Club de lectura Ben-Al-Arte comenta 'Daisy Miller y otros relatos' de...

El Club de lectura Ben-Al-Arte comenta ‘Daisy Miller y otros relatos’ de Henry James

El Club de Lectura Bel-Al-Arte comparte en Ole Benalmádena el comentario de ‘Daisy Miller y otros relatos’ de Henry James. Si te apetece participar en la siguiente lectura tienes una cita el próximo 10 de enero en la sede de la asociación en la calle Gardenia s/n en Benalmádena Pueblo en torno a Puerto escondido de María Oruña

El Club de Lectura Ben-al-Arte se reunió el martes 13 de diciembre, para comentar la obra Daisy Miller y otros relatos de Henry James. 

Coordenadas más comunes:

SOBRE LA ESTRUCTURA

-Las obras fueron publicadas entre los años 1878 y 1903.

-Leemos una recopilación de cuatro relatos publicados por la editorial Espasa Calpe, en edición de Santiago Rodríguez Guerrero-Strachan, en el año 2005, que consta de 366 páginas.

-La obra contiene:

  • Una introducción de Santiago Rodríguez Guerrero-Strachan prólogo en el que el autor enmarca la obra en el tiempo a la vez que explica el contexto personal en el que se desarrolla el contenido de la misma, el inicio de la historia y el motivo de su publicación.
  • Una bibliografía selecta con obras de Henry James, estudios sobre la vida y obra y estudios en español.
  • Una nota a esta edición.
  • Los cuatro relatos:

 Daisy Miller.

 Otra vuelta de tuerca.

 La bestia en la jungla.

 El rincón feliz

SOBRE EL ESTILO

Recursos Estilísticos:

El lenguaje es denso, los párrafos son muy extensos, las frases son larguísimas y llenas de oraciones subordinadas, aclaraciones y explicaciones, que van arrastrando el verbo hasta el final de la misma, lo que hace la narración lenta y la redacción enrevesada, dando lugar a que el lector pierda, muchas veces, el hilo de la historia.

El ritmo lento de la narración quizás vaya más acorde con el momento en que se escribieron los relatos, que contrasta bastante con el ritmo de la vida actual y hace que nos llame bastante la atención.

Descripción sutil de los personajes, con un gran componente psicológico que denotan el drama interno que viven cada uno de ellos; también emplea muchos detalles en la descripción de los paisajes naturales y de los espacios habitacionales de las diferentes casas que aparecen en los distintos relatos de forma que la ambientación que utiliza, como la oscuridad, la luz de las velas, las sombras que estas proyectan…, preparan el escenario para el suspense, la incertidumbre, el miedo,…, acorde con su forma de escribir que elude la concretización y lo que busca es que sea el lector el que imagine.

Los diálogos son también lentos, no son aclaratorios, las intervenciones en las conversaciones son cortas, les dan muchas vueltas a los temas y en lugar de utilizarlos para solventar las dudas, la mayoría de las veces dejan aún más dudas, por lo que es el lector el que debe ir deduciendo lo sucedido.

LINEAS MÁS SOBRESALIENTES DEL RELATO

Las cuatro obras que contiene el volumen pueden ser considerados relatos, quizás la segunda, Otra vuelta de tuerca, pueda ser catalogada como una novela corta. Daisy Miller es una joven muchacha americana hermosa y libre que pasa unas semanas en Suiza junto con su madre, su hermano, acompañados por un guía-cuidador. Después continuarán su viaje haciendo escala en Roma.

La belleza de la joven y su comportamiento desenfadado encandilan a un joven americano
residente en Suiza, donde realiza unos estudios. Ese comportamiento femenino irrita a la tía del joven pues se salta las normas que rigen la estricta y cerrada sociedad de la comunidad americana residente en Europa. Un colectivo que se caracteriza por los prejuicios, los rígidos convencionalismos sociales, el cultivo de las apariencias y un manifiesto sentimiento de superioridad y de desprecio a todo lo que se salga de sus reglas.

El cortejo del joven americano, que vuelve a coincidir con ella en Roma, choca con la coquetería de ella, cuyo deseo es entrar a formar parte de la alta sociedad europea a cualquier precio. Para ello se hace acompañar de un italiano, mayor que ella, con el que mantiene unas relaciones que desaprueban los miembros de la sociedad americana residente en Roma, algo que no impide que el joven americano siga mostrando interés por ella, pues no sabe si la actitud de la joven se debe a su propia inocencia, sin ninguna maldad, o ese comportamiento es totalmente consciente y programado.

La actitud de la joven, que chocará con diversos personajes femeninos del circulo que frecuenta, terminará teniendo graves consecuencias, dejando al joven americano en la duda de si su actuación con ella fue la correcta.

El narrador expone los hechos de forma especulativa y deja que el lector saque sus propias conclusiones. Algo que suele utilizar en los demás relatos.

Otra vuelta de tuerca. Comparte narración en tercera persona, al inicio de la historia, con la primera persona cuando es la institutriz, sin nombre en el relato, la que lleva el peso de la misma en la mayor parte del relato.

En una reunión de amigos en la que se cuentan historias de terror durante las noches al calor de la chimenea, uno de ellos aporta el relato de una institutriz que tuvo su hermana escrito por ella misma sobre una experiencia sufrida cuando era joven.

La institutriz, cuando contaba veinte años, es contratada para cuidar y educar a dos niños huérfanos, niño y niña, que viven en una solitaria mansión en medio de la naturaleza. Se da la circunstancia que los que tenían relación con los niños, la anterior institutriz y el ayudante del tío de los niños, han fallecido en extrañas circunstancias y parece que ese hecho ha dejado una huella psicológica en ellos.

El tío de los niños, que es la persona que la ha contratado, la única condición que especificó en el contrato es que no puede ser requerido con ningún problema referente a los niños, todo debe resolverlo la institutriz.

Cuando la joven inicia su trabajo empieza a percibir la presencia de dos fantasmas en las dependencias y entorno de la vivienda. Informada y puesta al corriente de sus visiones, el ama de llaves le corrobora que la descripción que hace de los personajes coincide con los dos empleados anteriores. Ante el desconocimiento de las intenciones de estos aparecidos y si son también vistos por el resto de habitantes de la casa, se fija como objetivo proteger a los niños, observarlos y obtener información sobre sus percepciones.

El relato nos irá mostrando la evolución en las relaciones entre los niños, la institutriz y el ama de llaves hasta desembocar en un final trágico. La ambigüedad es la clave de todo el contenido de la obra.

La muerte aparece desde el principio: el manuscrito es de la Institutriz, que lleva veinte
años muerta; quien transmitió el manuscrito ha muerto también; así como la anterior institutriz y el ayudante; los niños son huérfanos, sus padres han debido morir. Por tanto, la muerte está presente en todo el relato.

Las vueltas de tuerca nos muestran como a cada hecho se le van añadiendo otros hechos nuevos que van agrandando, si no complicando, la historia, cada vuelta va enmarañando el relato y en lugar de tener una respuesta se va ampliando el número de posibilidades que nos va ofreciendo el autor.

La obra nos ofrece más dudas que certezas: ¿Existen en realidad los fantasmas, es decir, los ven todos los personajes o sólo existen en la imaginación de la institutriz? ¿Los ven los niños y el ama de llaves pero lo disimulan? ¿Está relacionada la visión de los fantasmas con que expulsaran al niño del colegio? ¿Son tan inocentes los niños y es la intervención de los adultos con sus fantasmas los que le complican la vida, o esconden algún secreto? ¿Los comentarios del ama de llaves están basados en hechos ciertos o son simples prejuicios?

Con estos mimbres, el relato se abre a multitud de interpretaciones por parte de los
lectores. De esta novela corta se han realizado algunas adaptaciones cinematográficas en
distintos países.

La bestia en la jungla. El protagonista comparte con una amiga el gran secreto de su vida: cree que su vida está destinada a sufrir un acontecimiento catastrófico, algo espectacular que marcará su vida y la de todos los que lo rodean. Según él mismo dice, ese hecho lo acecha como la bestia en la jungla, de ahí el título del relato.

Lo que podemos deducir es que esa bestia son sus propios miedos que lo convierten en una persona vulnerable, que le impide disfrutar de una vida plena si tuviera valor para enfrentarse a ella, si fuera capaz de saber lo que quiere y asumir los hechos con todas las consecuencias, quitándose los prejuicios y analizando lo que lo rodea, las personas, con sus sentimientos, que viven junto a él.

Su amiga está dispuesta a esperar junto a él la acometida de la bestia, algo que él no llega a entender pues insiste en que nunca involucrará a una esposa, y a sus posibles hijos, en esa espera, que no formará una familia sabiendo que lo que le deparará el futuro es una auténtica catástrofe. Nos muestra esa falta de compromiso y la ceguera ante el ofrecimiento de su amiga.

Cuando ya no hay solución en su vida, descubre que la bestia ha llegado y esa catástrofe que predecía ha sido provocada por él mismo. Ha dejado transcurrir su vida, ha estado ciego ante el amor que le ofrecían, ha tenido una vida en soledad elegida por su propia voluntad, pudiendo haber compartido otra vida con una mujer que se ofreció a permanecer a su lado en cualquier circunstancia por muy adversa que fuera.

El rincón feliz. En este relato, el protagonista, que cuenta con cincuenta y seis años, regresa a New York, su ciudad natal, después de haber vivido treinta y tres de ellos en Europa.

Regresa porque ya no le queda ningún familiar y es heredero de dos grandes edificios: uno lo ha vendido para que sea construido en su lugar un gran bloque de viviendas. El otro edificio no lo quiere vender. El motivo es que es la casa en la que había vivido su familia, la que él conocía como El Rincón Feliz. Pero no es el recuerdo familiar lo que busca al no querer desprenderse de la vivienda, sino lo que habría ocurrido si él no la hubiera abandonado para irse a Europa, quiere encontrar al “yo” que habría vivido aquí, qué habría sido de su vida, cómo sería ahora.

Para ello, busca “un fantasma” que cree que habita en la vivienda de su familia, hasta el
punto que se convierte en una obsesión que hace que cada noche se encierre y recorra casi a oscuras las habitaciones del edificio. Ese fantasma, con el que se quiere encontrar, es su “otro yo”, su doble, la persona que hubiese llegado a ser de haberse quedado a vivir en New York.

En esta historia también tenemos a una antigua amiga con la que comparte sus pensamientos y que está dispuesta a ayudarlo hasta obtener una conclusión final, pero, como el relato anterior, él, en principio, se niega.

COMPARACIONES POSIBLES

Algunos asistentes encuentran algunas semejanzas entre “Otra vuelta de tuerca” y la película de Alejandro Amenábar, “Los otros”: ambas casas son muy grandes con muchas habitaciones y pasillos, en las dos hay un niño y una niña, los fantasmas conviven con los humanos pero llevan su vida de forma independiente sin interferir en las actividades de los otros,…

El relato “La bestia en la jungla” nos hace recordar la frase pronunciada por Jhon Lennon: “la vida es eso que pasa mientras estamos haciendo otros planes”, que es lo que le ocurre al protagonista. Lástima que se dé cuenta demasiado tarde.

A un lector el relato de “Daisy Miller” le ha recordado al personaje femenino de
“Electra” de Benito Pérez Galdós.

A otra lectora ese mismo relato le recuerda las obras de Jane Austen en cuanto al tratamiento que le da a la mujer: su educación, sus relaciones sociales, sus objetivos y su papel en el matrimonio,…; pero su escritura es más agradable, más entretenida, más poética,…, que la de James.


ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Introduce tu nombre

publicidad

ULTIMAS NOTICIAS