Benalmádena espera cerrar este mes de julio con un dos puntos menos (90,26%) respecto a la ocupación hotelera registrada en junio (92,36%). Estas son las previsiones que estima la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Ahecos), que sitúa a Torremolinos liderando el ranking con un 94,08%, seguida de Mijas con un 93,09%; de Benalmádena con un 90,26% y de Málaga capital con un 85,10%.
En cuanto a agosto, según la patronal hotelera, Torremolinos volvería a ocupar el primer puesto en cuanto a estimación de ocupación con un 93,59%. Le siguen Benalmádena con un 91,75% y Frigiliana-Torrox y Marbella, con un 87% y un 84,66% de ocupación estimada, respectivamente.
Por nacionalidades, se prevé que aumente el número de turistas de procedencia nacional hasta alcanzar el 35% del total, frente a los originarios del mercado internacional que se situarían en el 65%. En cuanto a agosto, se prevé, de momento, que la ocupación sea del 83,88% frente al 92,89% registrado en agosto del pasado año.
Cierre de junio
Torremolinos finalizó junio con un 95,73%, Mijas con 92,48%, seguida de Benalmádena, con un 92,36% y Málaga capital con un 91,82%.
La mayor parte de nuestros visitantes llegaron procedentes del mercado internacional, alrededor de un 70%, mientras que tan solo el 30% restante tiene su origen en territorio nacional.
En cuanto al IBCA (Impacto Bruto medio por Cliente Alojado día), y con respecto al mismo mes de junio del año anterior, este disminuye en cerca de 8 euros con respecto a 2024 cuando se alcanzaron los 149,46 euros, mientras que este año se sitúa en los 141,71 euros, por lo que respecta a la provincia en su conjunto.
Los datos obtenidos en junio son positivos para el sector, pues superan las cifras inicialmente previstas y se sitúan también por encima de los datos registrados el año pasado por las mismas fechas.
Sin embargo, las estimaciones de cara a los próximos meses de julio y agosto, temporada alta, son inferiores a los índices de ocupación hotelera registrados durante el pasado verano. Esto preocupa a Aehcos y, en palabras de su presidente, José Luque, “nos genera incertidumbre y nos obliga a tener una mayor dependencia del comportamiento de última hora”.
