Sergio García Gutiérrez, especialista en psicología infantil
A veces, andamos “un poco perdidos” cuando los compañeros del cole de vuestro hijo tienen de todo y él nos lo pide. En esos momentos, “no sabemos qué hacer”, ¿no se lo compramos?, ¿y si luego se siente diferente al resto por no tenerlo? Realmente, os gustaría enseñarle que hay cosas más importantes que tener todos esos juegos, pero no sabéis cómo hacerlo sin que se sienta mal, o tengáis que enfadaros por la rabieta que coja…
Ver la cara de felicidad de vuestro hijo cuando le compráis ese muñeco que tanto quiere o el último juego de su videoconsola, es algo que a padres os encantaaaaa. Es normal, verlo tan feliz os contagia de esa alegría, pero es muy positivo que reflexionéis sobre lo que “de verdad hace feliz a los niños”.
Pensad que vivimos en una sociedad donde, miremos donde miremos, nos bombardea un montón de publicidad de infinidad de productos, pero con un “claro mensaje”: compra porque si compras serás más guapo, más guay… en definitiva más feliz. Pero, hay muchas más cosas que le podéis dar a vuestro hijo, querer inculcarle otro tipo de valores “es posible” y, seguro, que ya hay muchas cosas que estáis haciendo (aparte de leer este artículo).
“Dar a los hijos todo lo que piden” no es la mejor forma de hacerles felices, eso es algo evidente, hay muchas cosas que no son materiales y que seguro que vuestro hijo valora. Dar vuestra alegría, vuestro interés, vuestro tiempo, vuestros conocimientos, vuestro humor… son las cosas que “de verdad” le hace feliz. Enseñarle todo esto desde pequeño es fundamental, si le enseñáis el valor de las cosas que no son materiales crecerá más feliz, necesitará menos y lo que tenga lo valorará mucho más. También, aprenderá el valor del dinero, las cosas cuestan un dinero y, por tanto, un trabajo, un esfuerzo diario, esto le irá enseñando el valor del ahorro A medida que vaya creciendo, y con un buen trabajo educativo “de fondo”, llegará a la adolescencia sabiendo que hay cosas mucho más importantes, y que no es imprescindible tener todas esas cosas para ser feliz.
Para ese trabajo educativo “de fondo” con un hijo desde que es pequeño, estaría bien transmitirle que “las cosas materiales” tienen una duración determinada, y que ese juguete que tanto le gusta ahora acabará olvidado en algún rincón. Es bueno hacerles reflexionar, que hay otras cosas que dan una felicidad más duradera.
También, es buena idea, enseñarles la importancia del “valor del ahorro”. Lo digo porque, nos guste o no, vivimos en una sociedad donde el dinero es algo importante y es fundamental que aprendan su valor, hay que trabajar para ganarlo, hay que ahorrar para comprar lo que necesitamos, no hay que malgastarlo, no es inagotable… Ellos no lo saben y tienen que aprenderlo.
Ni que decir del valor de las cosas “no materiales”, ya que las cosas que de verdad son importantes no son materiales, como un beso, saber escuchar a los hijos, tener tiempo para tirarnos al suelo con ellos y jugar con los coches o con lo que surja… Es muy importante hacerles ver su importancia, su valor, lo bien que nos hace sentir, así verán que estas cosas no materiales son, también, muy divertidas.
Sigo haciendo hincapié en el valor de las cosas, ya que, para poder comprar ese coche, hay que levantarse pronto todos los días, ir a trabajar (aunque no apetezca), quitarse de otras cosas para ahorrar, comprarlo y, luego, cuidarlo para que dure. Enseñarle esto a un niño le hará valorar mucho más las cosas que tiene y que hay en casa.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es “dar y no solo a recibir”, o sea, hay que acostumbrar a los hijos a dar y dejar sus juguetes, su ropa, su tiempo… De esta forma estarán ensayando para cuando sean adultos.
Los niños deben, si o si, saber lo que es verdaderamente valioso. Y esta tarea no es ni sencilla ni inmediata. Me explico…. Me imagino que si lees este artículo coincidirás conmigo en que “no son las cosas materiales las que nos dan la felicidad”, pero enseñar esto en una sociedad que nos dice lo contrario no es fácil, sobre todo cuando los amigos tienen ese móvil tan chulo, o se van de compras los viernes… Es importante que sepan que hay cosas mucho más importantes y que, seguro, que les hacen mucho más felices como preparar una merienda en familia, echar una carrera en el parque con los primos, ayudar a la abuela con la compra… Dan “otro tipo de satisfacción” mucho más intensa y duradera.
Es cierto que, muchas veces, los niños tienen lo que quieren y cuando lo quieren, así que me pregunto ¿cómo se sentirá cuando no lo pueda tener? Pues seguramente se tirará al suelo, gritará y se enfadará mucho. Opino que el hecho de “aprender a aguantarse” y, por tanto, a manejar todas esas emociones que siente por no tener ese juguete que quiere es muy importante, así estará aprendiendo para cuando sea mayor. Esto es cuestión de “sembrar para recoger”, ya que un niño no puede (ni debe) tener todo lo que quiere. Como he dicho antes, aprender esto desde pequeño es muy importante, que tenga su hucha, sus ahorros o que se dé cuenta de que no puede tener “casi todo” lo que quiere son cosas que se le puede enseñar, así aprenderá muchas estrategias para un “consumo responsable”.
Buenas alternativas…
- La infancia es un muy buen momento para enseñar la importancia del reciclaje, aprenderá que las cosas, si se reutilizan, servirán para hacer otras como el papel, vidrio, latas… podéis buscar en Internet productos fabricados con material reciclado…
- Hacerle partícipe de sus compras, que ahorre para comprarse algo hará que luego valore mucho más ese juguete o esa camiseta.
- Los “premios especiales” suelen ayudar a un consumo responsable. Cuando un niño haya hecho algo muy bien (un examen con buena nota, ha ayudado en casa, se ha portado fenomenal con unos amigos…) se le puede premiar con regalos especiales, ¿por qué no?
- Acercar a un niño a otras culturas y conocer sus costumbres, tradiciones, formas de vida puede ser una buena idea, que sepa que hay muchos niños que no tiene móvil y no les pasa nada, o que no necesitan esa camiseta “de marca” para ser feliz.
- Comprar regalos “para otros” es un buen ejercicio para aprender que no pueden tenerlo todo, y que “dar y regalar” es algo que produce mucha satisfacción, que se imagine la cara de su amigo cuando abra el regalo, o pensar en las cosas que le puede gustar a su prima…
- También, se pueden guardar juguetes para otras ocasiones… En algunas épocas (Navidades, cumpleaños…) puede que se junte con un montón de regalos, a muchos ni les hará caso. Se pueden guardar algunos y dosificárselos para otros momentos, seguro que le hará mucha ilusión encontrarse con ese juguete.
- Tener una hucha para ir guardando su dinero es una idea que puede funcionar para el consumo responsable de un niño, así se irá familiarizando con la idea de “ahorrar para conseguir las cosas” que quiere, se le puede enseñar a usar la calculadora, que se dé cuenta que sus padres tienen que guardar su dinero para luego dosificarlo…
- Otra idea… Aquellas cosas que ya no usa las “puede donar” a otros niños a los que les haga más falta. Yo iría a entregarlo en algún sitio donde se hagan recogidas de juguetes, ropa… Esto le ayudará a darse cuenta de que “no es bueno acumular” cosas que luego no usa, ni gastarse el dinero en nuevas cosas innecesarias.
