domingo, junio 14, 2026
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El Quijote del siglo XXI es ‘chichilindri’ y vive mil aventuras por Benalmádena en patinete

Marcos Antonio López Zaragoza rehace con maestría en sus libros y poemas la biografía sentimental de Benalmádena inundándola de intrigas, tramas e historias imaginarias y mágicas. Lleva por bandera nuestro municipio en todas y cada una de sus obras, yo diría que por necesidad. Y es que, no puede evitar tenerla como musa, derrochando un cariño similar al que tiene un hijo por su madre y este amor, este cuidado por nuestro municipio, le han hecho ganarse a pulso el más que merecido apodo del Escritor de Benalmádena, que es como se le conoce en el ámbito literario nacional e internacional.

En sus libros destaca la calidad artística y desbordante ingenio. Cuando le conoces, su humildad y calidez humana te sobrepasan, y te das cuenta que Marcos Antonio es un excelente escritor y poeta, pero, ante todo, es una buena persona, de esas difícil de encontrar, de las que cuando uno tiene la suerte de toparse en la vida no la quiere perder de vista porque sabes que no te va a fallar.

Conoce todas las historias de nuestro municipio. Sabe de todos los rincones escondidos, de aquellos vecinos peculiares que ya nos dejaron, de los secretos de la naturaleza que solo conocen los niños que se han criado aquí, y que han jugado, se han caído, han llorado y reído en nuestras calles.

Confiesa que nunca pensó en ser escritor, que fue la escritura la que le eligió a él. Ahora nos sorprende y vuelve a mostrar nuestro municipio al mundo con El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha regresa a Benalmádena, una novela en la que un joven chichilindri, Alfonso López, embelesado por el alma del Caballero de la Triste figura revive divertidas y apasionantes aventuras a lo largo y ancho de nuestra ciudad. Tanto éxito está cosechando el nuevo don Quijote benalmadense, que el Escritor de Benalmádena ya trabaja en una segunda parte.

-¿Cómo comenzó tu afición por la escritura?

-Fue mi abuelo quien me inició en la afición por la literatura. Yo vivía aquí en el Arroyo en una casa mata. Mis abuelos vivían en la planta de abajo y nosotros en la de arriba. Cuando llegaban las navidades me acuerdo que bajaba las escaleras a gatas, porque no andaba todavía, y me metía en la cama entre mi mi abuela y mi abuelo. Él me daba un polvorón, yo lo estrujaba y mientras me lo comía, mi abuelo me contaba un sinfín de historias que él mismo inventaba.

Cuando fui padre, a mis niñas le hacía lo mismo. Ahí fue cuando decidí publicar mi primer libro para que no quedasen en el olvido esas historias.

-Este fue el primer libro que publicaste, que es de género infantil,: ‘Aventura en Cieloazul y Citymar’…

-Cieloazul es Benalmádena pueblo y Citymar es el Arroyo y la Costa. Son cuentos muy cortos sobre las tres zonas de Benalmádena. Son muy divertidos porque todos son protagonizados por animales y se desarrollan en distintos lugares de Benalmádena. Además, tienen su moraleja o enseñanza.

– Todos te conocen como el ‘Escritor de Benalmádena’…

Me he criado aquí, soy chichilindri, y estoy muy orgulloso de serlo, de ser de Benalmádena. Me pusieron el Escritor de Benalmádena tras la publicación de Maqueronte Año 2030 el Principio del Fin, una novela que, parece como que el destino quisiera que escribiese.

-¿Y eso, Marcos?

-Desde que estoy en el instituto creo que el mundo se puede cambiar, que no podemos ser tan desastres. Me inspiró Utopía de Tomás Moro y el famoso relato El Gran Inquisidor perteneciente a la novela Los hermanos Karamazov, de Fiódor Dostoievski. Pero fue cuando falleció mi suegro Juan, cuando me vino realmente a la mente la historia que cuento en este libro. Maqueronte es la antigua fortaleza donde decapitaron a San Juan Bautista. La novela no está basada en el pasado sino en el futuro, pero refleja cómo el mundo digamos que va hacia atrás, con guerras, desastres… Te decía que parece que el destino quisiera que la escribiera porque, aunque yo quería homenajear a mi suegro, mientras trabajaba en la novela murieron de repente varias personas muy cercanas a mí: mi tía, un amigo de niño, un compañero de trabajo… y decidí hacerles a todos un homenaje y en esta historia son salvadores del mundo.

-Es una novela con alma…

-Con alma y muy visionaria. La ruta de viaje de este libro me la marcó mi vida, los personajes que eran mis amigos y familia… no la escribí adrede, sino que fueron ellos, su recuerdo, lo que me empujó a crearla… Eso, y que pienso que con la escritura se puede cambiar el mundo.

-¿Te dedicas plenamente a la escritura?

-Yo nunca pensé en ser escritor, es algo que me vino solo y que me enganchó tanto que no puedo dejarlo… Respecto a tu pregunta, soy como Cervantes, hago un poco de todo (sonríe). Soy profesor de inglés, he trabajado de comercial, he impartido clases a niños con discapacidad y ahora estoy en el mundo de la hostelería. Como ves, mi vida laboral es amplia, tengo familia y tengo que alimentar a mis hijas. No queda otra que aprovechar las oportunidades laborales que te da la vida y dar lo mejor de ti mismo, como hago ahora en el restaurante en el que trabajo.

-¿Y de dónde sacas tiempo para tus libros?

-(Ríe). ¡De debajo de las piedras! Todas mis obras me ha costado mucho esfuerzo escribirlas por el tema del tiempo, porque la hostelería es un trabajo de muchas horas y los libros no es solo tener la idea y escribir, es revisar y pulir…

– Tus libros se desarrollan en Benalmádena, pero es que también te inspiras en nuestro municipio para todos los personajes…

Todo este bagaje profesional también me ha ayudado a la hora de crear los personajes de mis libros. He vivido en Benalmádena de siempre, he jugado aquí de niño, aquí pasé mi adolescencia y aquí he formado de adulto mi familia… tengo muchísimas vivencias: toda mi vida, en definitiva. También es cierto que me gustan mucho los culebrones. En mi época los veía todos… (Reímos), y eso también me ha servido para crear algunas tramas…

– ¿Cómo surge el Don Quijote chichilindri de tu última novela?

-Todo lo que escribo tiene un porqué. Yo había escrito antes sobre El Quijote, incluso poesía. Cuando mi tía, que es profesora de Lengua y Literatura, me habló sobre Caperucita en Manhattan de Carmen Martín Gaite me quedé dándole vueltas a la posibilidad de hacer una versión de El Quijote, menos densa y más amena… y por supuesto no podía ubicarlo en otro sitio que no fuera Benalmádena.

-Entonces, ¿toda la historia se desarrolla en Benalmádena?

-Toda. Por ejemplo, Cervantes dedicó su primera parte del El Quijote a su mecenas Alonso López de Zúñiga y Sotomayor, duque de Béjar y el protagonista de mi libro, Alfonso, nace precisamente en los pisos de Béjar. Sierra Morena es el Calamorro, hay un personaje, Cardenio, que parece que está loco, pero aquí los locos son los más sabios, que yo ya tenía en mi mente porque en mi infancia conocí a un señor, muy delgado, que iba con un saco y lo metía en una cueva que había en el Tívoli… de pequeños creíamos que en la cueva -que taparon en los 80 o así- había monedas de oro y lo usé para construir el personaje de Cardenio… el castillo de Colomares, la Estupa, los Molinillos, las cabezas del parque de La Paloma, todo está en este libro.

-Aunque sea un Quijote joven y arroyero a lo largo del libro tienes muy presente a Cervantes…

-Todos los capítulos empiezan con una frase a Cervantes porque es un homenaje a él. Lo que pretendo con este libro es que los jóvenes, sobre todo, se diviertan, pero que lean el Quijote de verdad. Eso sí, incluyo algún capítulo made in Marcos, pero he intentado reflejar aquellos más importantes de la obra original…

-¿Habrá segunda parte?

-Ya me la están pidiendo porque he dejado abiertas muchas tramas. De hecho, ahora que la estoy escribiendo tengo en mente la posibilidad de dejar un final abierto para poder continuar después con nuevas historias… pero todavía no lo tengo decidido. La segunda parte será mucho más divertida e intrigante pues el protagonista sale de Benalmádena.

-Lo cierto es que es un don Quijote muy de hoy en día porque el de Benalmádena por ejemplo, no va a lomos de Rocinante…

– ¡Que va! Va montado en patinete y Dulcinea es una antigua novia del Poeta Salvador Rueda a la que siempre quiso decirle que la quería, pero nunca se atrevió, que por cierto, quiero hacer una presentación del libro allí. Los bares a donde va existen, puedes comer allí, puedes hacer la ruta literaria si te apetece… en Neumáticos Béjar se pelea con el león, cree que las cabezas de La Paloma son gigantes…

-Empezaste escribiendo poemas, ¿sigues con la poesía?

-La poesía no se pierde nunca. Sigo escribiendo poemas y colaboro con una radio que se oye mucho en Sudamérica…

-¿Cuál es tu próximo proyecto literario?

-En enero se empezará a traducir al inglés esta novela y ahora estoy escribiendo la segunda parte, que terminaré el próximo año e imagino que se publicará para el siguiente. Y como te indiqué, sigo inmerso en la poesía que comparto a través de la radio.

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