Benalmadenses y visitantes volverán a disfrutar este mes de la cultura árabe a través de sus productos y costumbres. Y es que, del 24 al 27 de agosto regresa el zoco árabe a Benalmádena pueblo.
Las céntricas calles del pueblo se vestirán con telas y jaimas y, en los puestos, se podrán encontrar una gran variedad de productos árabes como especias, ropas, cerámica, talleres, caligrafistas o dulces. Si eres amante de la gastronomía árabe, disfrutarás del té moruno, el cuscús y el falafel entre otras delicias en la taberna musulmana.
En total, se ubicarán, desde calle Real hasta la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, más de 40 puestos con todo tipo de productos, una oferta amplia y diversa, desde teterías a artesanía, pasando por prendas de vestir y gastronomía. Para este año se han programado además multitud de actividades y talleres para diferentes edades.
El jueves 24 será la inauguración oficial de este zoco, a partir de aquí los organizadores, Andalucía Medieva, en colaboración con el Ayuntamiento y la Aceb, han preparado pasacalles interactivos con músicos y bailarinas recorriendo el mercado, espectáculos en la puerta de la Iglesia, un tiovivo ecológico, ludoteca infantil, mesas de juego y photocall gratuito con personajes de época, concretamente, detrás de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán.
Todo ello irá acompañado cada día de la organización, también de mañana, de talleres de alfarería, pintura, henna y té árabe (en la explanada de la Iglesia). Ya por la noche se disfrutará de un pasacalle musical y a las 22.30 horas están previstos diferentes conciertos en la plaza de Andalucía, a cargo del grupo Alhambra.
Gonzalo Laguna, organizador del evento, ha destacado que “se ha convertido en un referente en la Costa del Sol y ha logrado hacerse un hueco como atractivo cultural”. Asimismo, informó de que se han incrementado el número de conciertos pequeños “como colofón de cada jornada” y de que habrá zonas para los más pequeños con un tiovivo impulsado a mano, junto a actividades lúdicas y recreaciones sobre cómo se hacía todo en aquella época, “lo que permitirá saber las costumbres de entonces con una oferta gastronómica muy variada”.
