Estos aparatos, según explican fuentes municipales, permiten “detectar fugas en tiempo récord, logrando un ahorro de recursos hídricos sin precedentes en el municipio”. En esta primera fase se va a realizar la implantación de un sistema de telelectura para un total de 434 contadores municipales, con la idea de seguir implantando al resto de abonados a medida que se vayan obteniendo subvenciones de otros fondos como los futuros Edusi. De momento, ya se han instalado más de la mitad y el objetivo es culminarlo antes de que acabe el año.
Los contadores que se están instalando son volumétricos, dotados de un sistema de comunicación por red inalámbrica que permite disponer de los datos más significativos del contador. Los trabajos incluyen la programación e implantación de software.
El alcalde, Juan Antonio Lara, ha manifestado que estas obras se aprobaron de emergencia para hacer frente a la sequía, obras que “nunca antes se habían llevado a cabo en el municipio”. Los técnicos han explicado al primer edil cómo funcionan esos contadores digitales que permiten el telecontrol y la telelectura de toda la red de abastecimiento municipal. Las obras incorporan válvulas en diferentes puntos que permiten cortar la conducción de agua cuando el ordenador le da la orden en caso de detectarse algún tipo de fuga “para no desperdiciar ni una sola gota”.
