Las playas de Benalmádena ya cuentan con una veintena de solmáforos, unos semáforos especiales que muestran el nivel de exposición solar y buscan concienciar sobre la necesidad de proteger la piel de los efectos nocivos de la radiación.
Funcionan mediante energía solar y permiten medir en tiempo real la intensidad de los rayos ultravioleta y dependiendo del nivel que capte y del riesgo que pueda existir de exposición al sol con el índice captado en ese momento, se ilumina de un color u otro.
En concreto los solmáforos se han instalado en la playa de Carvajal, Tajo de la Soga, playa La Morera, playa Bonita, Malibú, La Viborilla, Benalnatura, Las Yucas, Torrequebrada, Torrevigía, Los Melilleros, Arroyo de la Miel, El Bil-Bil 1 y El Bil-Bil 2, Santa Ana, Las Gaviotas, Malapesquera, Torrebermeja 1 y Torrebermeja 2 y Fuente de la Salud.
El Índice de Radiación Ultravioleta es una escala internacional, desarrollada por entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que mide la intensidad de radiación en once valores que se dividen en cinco niveles.
De esta forma, una radiación que va del 0 al 2 es un nivel bajo. En este nivel se encenderá la luz verde del solmáforo; del 3 al 5 es un nivel moderado (luz amarilla); del 6 al 7 es un nivel alto (naranja); del 8 al 10, un nivel muy alto de radiación (luz roja) y el once o más representa un nivel extremo (luz morada).
“Con estos datos permitimos a los usuarios de nuestras playas que tomen decisiones informadas sobre el riesgo que puede presentar su exposición solar, de manera que puedan decidir el nivel de protección que utilizan o en qué horarios se ponen a tomar el sol y en cuáles no”, ha explicado el alcalde, Juan Antonio Lara, quien ha detallado que este contrato, que se ha adjudicado por un importe de 60.498,79 euros (impuestos incluidos), cuenta con una subvención de los fondos europeos Next Generation a través del Plan de Sostenibilidad Turística de Andalucía.

