La etimología del nombre de Benalmádena al no existir documentos que la justifique, no queda clara. Las primeras menciones a este nombre se producen en el siglo XV con motivo de los relatos sobre luchas entre cristianos y musulmanes, pero existen varias teorías defendidas por distintos autores sobre el origen del nombre de nuestro municipio. Vamos a verlos…
Quizás, el más ampliamente aceptado por los historiadores es que proviene del sonido en árabe Ibn al-ma´din que quiere decir “Hijos de las minas”, que hallaría su lógica en la existencia en Benalmádena de varias minas de hierro, ocre y de otros minerales y por ende, de la existencia -aunque cabe recalcar que no están estudiadas en profundidad- de poblaciones o asentamientos en torno a las mismas.
Esta opción es la que goza de más popularidad podría ser por el sentido romántico de que en esta tierra existían minas de gran valor donde trabajaron los primeros pobladores de Benalmádena.
Con una base similar a la anterior, hay quien apuesta por la posibilidad de la voz árabe Bina al-ma´din que podría traducirse como “la construcción o edificio de la mina” al entender que podría haberse dado el caso de que las minas que se explotaban en aquel entonces en Benalmádena fueran de tal importancia que dieran origen a los posibles asentamientos.
De hecho, en época musulmana, la principal actividad económica de Benalmádena fue la minería, basada en la extracción del hierro, además de la agricultura y la ganadería.
Incluso aún en el siglo XVIII, el erudito Cecilio García de la Leña relata: “Benalmádena fue en lo antiguo muy abundante en hierro y aún hoy se encuentran muchas piedras de este metal, para lo que hubo en lo antiguo un martinete”.
Sin embargo, también cabe plantearse la posibilidad de que el nombre original de Benalmádena fuera Bena-A La Ena que quiere decir, literalmente, “Población entre dos manantiales”.
Otra acepción defendida por algunos estudiosos es que el nombre de nuestro municipio hace mención a una familia o linaje, de donde se utilizaría el prefijo árabe de Ben, que quiere decir hijo o descendiente. En este sentido, el término sería Ben al-Madan que significaría “el Linaje de Madana”.
Asimismo, también se valora como muy probable que el origen del topónimo sea la voz árabe Bina al-Madina que se traduce como “la hacienda de la familia al-Madina”. Según los datos históricos aportados por algunos estudiosos, se trataría de una familia acaudalada, de gran relevancia en la Málaga musulmana, que vivía en la capital (en aquellos momentos Málaga) y que poseería una finca o terrenos en la zona de Benalmádena.
Aunque no sabemos a ciencia cierta de dónde proviene el nombre de nuestro municipio sí que se pueden encontrar escritos que demuestran que ha ido evolucionando a lo largo de los siglos como Benamaina, Benalmyna, Benalmadina o Benalmadana. Y tú, ¿qué teoría das por buena?
