Cuanto más necesario es vivir de alquiler por larga temporada en Benalmádena, más difícil es conseguirlo. Este es el pan de cada día de familias benalmadenses y trabajadores con empleos en nuestro municipio. Y es que, si el mercado del alquiler ya sufría un desequilibrio enorme, con muchos inquilinos y pocos pisos para alquilar, la subida generalizada de precios y la primacía del alquiler turístico hacen ‘misión imposible’ encontrar un piso en alquiler anual a precios razonables.
Ahora, el Ayuntamiento ha anunciado que va a adjudicar un contrato menor para la elaboración de un estudio que permita conocer la realidad de las viviendas vacías que existen en el municipio con el objetivo “de ampliar la oferta de alquiler residencial mediante medidas de apoyo institucional”.
Por contra, ha retirado todas las medidas incentivadas en pasadas legislaturas para favorecer el alquiler residencial e incluso, como denuncian los socialistas, “el equipo de Gobierno de Benalmádena votó en contra de la moratoria que propusimos en plenos pasados a conceder nuevas autorizaciones de viviendas turísticas”. Así las cosas, a juicio del grupo municipal socialista al primer edil “nada le viene bien salvo pedir estudios y alargar la toma de decisiones mientras el problema de acceso a la vivienda crece a diario”.
Este informe, que se encargará a una asesoría y cuyo coste no se ha hecho público, incluirá datos como la identificación de las viviendas vacías, un análisis de las características de las mismas (antigüedad, tipo de construcción, tamaño o estado de conservación), así como las posibles causas que han dado lugar a que ese inmueble esté desocupado.
Asimismo, los encargados del estudio deberán de evaluar el impacto que dichas viviendas vacías están teniendo en el mercado inmobiliario, en la economía local, en la calidad de vida de los habitantes y en la planificación urbana del municipio. El objetivo es que a partir de ahí, según fuentes municipales, se propongan una serie de medidas que incentiven el alquiler de dichas viviendas vacías.
Precios a la alza
El alquiler se ha disparado hasta alcanzar máximos históricos: 16,3 €/ m² de media en junio, lo que sitúa un piso estándar en torno a 1.630 euros mensuales. Por barrios, la diferencia es aún más acusada: 16,94 €/m en Benalmádena Costa frente a 12,55 €/m² en Santangelo Norte.
Respecto a las Viviendas de Uso Turístico (VUT), según datos aportados en 2024 había en Benalmádena 55.967 plazas de alojamiento distribuidas de la siguiente forma: 13.724 corresponden a establecimientos hoteleros, 5.787 en apartamentos turísticos, 24 plazas en casas rurales y 36.432 en viviendas turísticas.
Los socialistas critican que el alcalde, Juan Antonio Lara, “ha abandonado las políticas proactivas para impulsar el alquiler residencial frente al turístico, y las ayudas que creamos para este fin durante nuestra etapa al frente del Ayuntamiento han desaparecido”.
“Hay vecinos que se van directamente a la calle al finalizar sus contratos de arrendamiento porque no tienen posibilidad de renovarlos, pasando así las viviendas a ser de alquiler turístico”, denuncian.
