Benalmádena aprueba los presupuestos de 2026 con un aumento récord de personal, pasando de 796 trabajadores en 2022 a 959 en 2025 -25 de ellos cargos de confianza-, lo que, según critica la oposición, significa destinar casi la mitad de la previsión de fondos municipales a pagar sueldos.
El Gobierno local vuelve a quedarse solo en la aprobación de las cuentas para el año próximo ante el rechazo en bloque de la oposición (PSOE, Vox e IU-Podemos) ante unos presupuestos en los echan de menos “planificación, rigor y visión de futuro”.
Benalmádena dispondrá en 2026 de 113.751.412,73 euros, lo que supone un incremento de 2,9 millones de euros respecto al de 2025. Muy alejados de los 147.796.853,31 euros aprobados para 2024 -declarados nulos de pleno derecho por Subdelegación del Gobierno-, e incluso más austeros que los de 2023 (114.853.693,63 euros).
En cuanto al incremento en el gasto de personal, desde la oposición se denuncia que “no se está traduciendo en una mejora de los servicios municipales y que además, se está recurriendo a las horas extras incluso superando el límite legal”.
Además, Intervención alerta de “la creación de plazas sin informes previos de los jefes de servicio y sin motivación suficiente, así como de contrataciones que pudieran no respetar los principios de mérito, capacidad, igualdad y publicidad”. Lo que denota, según el PSOE, que “estamos ante una forma de gestionar arbitraria y peligrosa”, mientras que, el portavoz de IU-Podemos, Pablo Centella, ha aseverado que “lo que parece es que se está enchufando a diestro y siniestro”.
Desde Vox, a través de la concejala Carmen Barrios, se ha detallado que el gasto en personal ha pasado de 47 millones a 56 millones, casi 10 millones más, “sin que exista una mejora perceptible para los vecinos”, lo que provoca “una situación grave de incremento de gasto futuro estructural, que pone en peligro el equilibrio presupuestario de los próximos años y la capacidad de realizar inversiones”.
El PSOE también denunció el fuerte incremento del coste político del actual Gobierno municipal, que prácticamente duplica al anterior, alcanzando los 2,3 millones de euros, cerca del 2% del total del gasto público municipal, una cifra que los socialistas consideran “desproporcionada e injustificable”.
Al mismo tiempo, la oposición en bloque critica que se reducen partidas esenciales para el bienestar de la ciudadanía, como las destinadas a educación, promoción cultural, bibliotecas, medio ambiente (con un recorte cercano al 80%, según los socialistas) y asistencia social (un 40% menos), mientras se disparan los fondos para propaganda institucional y festejos, duplicando estos últimos lo presupuestado en 2023.
“Es la política del pan y circo: menos inversión en las personas y más gasto en imagen. Benalmádena necesita políticas de vivienda, servicios públicos de calidad y respeto al medio ambiente, no titulares vacíos”, denunció el líder de la oposición, el socialista Víctor Navas.
En cuanto al capítulo de inversiones, se recoge una partida de 2,1 millones de euros frente a los más de 13 millones de 2023. El concejal de Hacienda, José Miguel Muriel, aclaró que “gran parte de los proyectos de obras previstos para este próximo año, así como otra serie de inversiones municipales, se van a financiar mediante la incorporación de remanentes del ejercicio 2025”, como el suplemento de crédito aprobado recientemente, que contempla inversiones por valor de 18,7 millones, que se ejecutarán a lo largo de 2026 o los 11,9 millones que se invertirán a través de los Planes de Actuación Integrados (PAI), financiados con fondos europeos.
Un suplemento de crédito que de ejecutarse íntegramente, según alertó el interventor municipal pondría en “grave riesgo de incumplimiento de las reglas fiscales, salvo que se produzca un nivel de inejecución presupuestaria”.
Por otro lado, Barrios lamentó que el Gobierno local no haya aprovechado las cuentas para el próximo año para bajar los impuestos, tal y como se comprometió en el pleno, en referencia a la iniciativa de Vox aprobada en noviembre de 2024 para reducir la plusvalía municipal en los negocios transmitidos por herencia entre padres e hijos cuando ambos trabajaran en el negocio familiar.
La oposición en bloque pese a su divergencia política coincidió en que el Gobierno del PP en Benalmádena “ha aumentado el gasto corriente, ha reducido los ingresos, ha deteriorado la capacidad financiera del Ayuntamiento y vive de un ahorro que heredó y que negó en todo momento” y en que “este presupuesto no es sostenible, generará deuda y acabará obligando a subir los impuestos a los vecinos de Benalmádena”.
Sin embargo, Muriel defiende que las cuentas municipales para el año próximo “son un reflejo del compromiso con la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera que viene demostrando este Gobierno”.
Asimismo, el popular destacó que los impuestos continuarán congelados y que “tampoco vamos a aplicar el incremento en la tasa de basura planteado por el Gobierno de España porque el Ayuntamiento ya cuenta con una tasa municipal que cubre el coste del servicio, tal y como marca la ley”.
