La edil de Vox, Carmen Barrios, ha hecho balance de los dos años del equipo de Gobierno del PP en Benalmádena, que han estado marcados, según dijo, “por la improvisación o por la inacción, según los casos, y sobre todo por una incapacidad manifiesta de gestión”.
Barrios ha denunciado que el PP llegó a la Alcaldía con “un aluvión de promesas, tanto de nuevas infraestructuras, refuerzo de la seguridad, de la limpieza, atención prioritaria en los barrios y todos estos compromisos han sido o ignorados o maquillados en forma de anuncios que no han llegado a concretarse”.
En el aspecto económico ha denunciado que el PP ha seguido “la senda de despilfarro que llevaba el PSOE”, y ha aprobado “presupuestos inflados e irreales que se basan en el clientelismo político, no en las inversiones esenciales que Benalmádena necesita”.
En esta línea, según critica Barrios, los suplementos de crédito y las modificaciones “son constantes y ello da prueba de una nula planificación económica. Prueba de esto son también los constantes requerimientos de los organismos de control presupuestario, tanto estatales como autonómicos, con respecto al desequilibrio del presupuesto de 2024 y la exigencia de un plan económico financiero para el 2025 para mantener la estabilidad presupuestaria”.
En cuanto a los servicios públicos, la concejala de Vox ha destacado el “deterioro y parálisis”, y puso como ejemplo la gestión del agua, que sigue estando en manos de Emabesa, “una empresa mixta que no rinde cuentas al ayuntamiento, no realiza inversiones en infraestructuras y tiene una red de suministro y saneamiento que presenta constantes averías, como hemos visto en estos meses”.
Asimismo, denuncia que los barrios de nuestro municipio “están abandonados, las calles están sucias, las aceras rotas, hay una dejadez generalizada que afecta a la calidad de vida de los vecinos, a los que eso sí, se les cobran religiosamente sus impuestos y hay del que no los pague”.
La edil de Vox también mostró su preocupación respeto a la seguridad ciudadana, puesto que “siguen faltando agentes, medios y organización”.
“No se han cubierto las necesidades de personal y se están incumpliendo compromisos con los ciudadanos, como por ejemplo la lucha contra la venta ambulante ilegal. Mientras tanto, en muchas zonas del municipio la sensación de inseguridad va en aumento. En urbanismo e infraestructuras, en lugar de tener un plan coherente de ciudad, el Partido Popular ha optado por la improvisación urbanística”, ha añadido Barrios.
Además, también se refirió al proyecto urbanístico de Tívoli, que calificó como “un acuerdo oscuro, con posibles pelotazos urbanísticos y sin ninguna garantía de implantación”.
“El Partido Popular de Benalmádena ha demostrado que no tenía ni proyecto, ni equipo, ni liderazgo para hacer una gestión eficaz. Su mandato está marcado por el continuismo de las políticas del Partido Socialista y por la propaganda vacía y la falta de soluciones reales. Benalmádena no avanza, Benalmádena está estancada”, ha concluido Barrios.
