El PP de Benalmádena vuelve a hacer valer el rodillo de su mayoría absoluta para aprobar la subida del agua y bloquear la municipalización del servicio. Ambas medidas, rechazadas por todos los grupos de la oposición, suponen un nuevo incremento en la factura que pagan los benalmadenses y mantener la gestión del agua en manos privadas.
Mientras se realiza la contratación de un operador privado, para lo cual se llevará a cabo la correspondiente licitación pública, la Empresa Municipal de Aguas de Benalmádena (Emabesa) continuará en precario prestando el servicio.
La apuesta por el modelo basado en la gestión indirecta, adoptada en el pleno municipal de esta mañana y sustentada en un informe jurídico encargado a una consultora externa que, según los socialistas, “carece de rigor técnico, ignora los criterios sociales y ambientales, y presenta datos que no se ajustan a la realidad”, reaviva el debate sobre la gestión pública de los servicios básicos en el municipio.
El líder de la oposición, el socialista Víctor Navas defiende la municipalización del servicio porque “el agua es un bien común, no un producto con el que hacer negocio y los beneficios, las plusvalías y las rentabilidades deben quedarse en Benalmádena y revertir en nuestros vecinos, no ir a la cuenta de resultados de una gran multinacional”.
Para Vox, en palabras de Joaquín Amann, según se desprende del estudio económico presentado por el propio Gobierno local en la sesión plenaria de hoy, se va a “triplicar el recibo del agua que pagan los vecinos en los próximos 25 años y aumentar un 300% la rentabilidad de la empresa privada concesionaria”.
Y, a juicio del portavoz de IU-Podemos, Pablo Centella, la decisión del Gobierno de Juan Antonio Lara es “un atraco a los benalmadenses”, unas palabras por las que el alcalde le anunció que le va a denunciar ante la Fiscalía.
Nueva subida del agua
Del mismo modo, el Gobierno local ha aprobado (con la abstención de PSOE y Vox, y el voto en contra de IU-Podemos) una nueva subida de la tarifa del agua y del abastecimiento, que acumula ya un incremento “del 30% en los últimos dos años”.
“Después de siete años de congelación del recibo del agua”, explica Centella, “el gobierno de Juan Antonio Lara aprueba la segunda subida de su mandato. Desde que gobierna el PP tanto en Mancomunidad como en el Ayuntamiento de Benalmádena nos han subido el agua de forma desorbitada”.
El izquierdista califica de “sablazos innecesarios” estas subidas acumuladas que, a su juicio, sólo sirven para “engordar los beneficios de la parte privada de la empresa de agua que durante los siete años en los que estuvo congelado siguió obteniendo importantes ganancias”.
Una nueva subida que, según el PSOE, “demuestra que el modelo privatizado solo sirve para encarecer los servicios y castigar a las familias benalmadenses”.
Estudio polémico
La elección de la gestión indirecta, según el edil de Agua, Juan Olea, está basada en los resultados arrojados por el informe técnico, económico y jurídico elaborado por una asesoría “externa e independiente, que ha analizado los pros y los contras de una gestión directa e indirecta de este servicio y ha concluido que a todos los niveles resultará mejor para el municipio y sus vecinos una gestión indirecta, que es la fórmula que se ha venido aplicando en los últimos 25 años”.
Sin embargo, desde el PSOE se advierte de que tanto la consultora que ha elaborado el informe como la actual adjudicataria “figuran en una denuncia presentada ante la Fiscalía de Sevilla por un caso similar en Écija, lo que aumenta las dudas sobre la limpieza del proceso”. “El gobierno de Lara vuelve a actuar con oscurantismo y arrogancia, priorizando los intereses privados frente al bienestar de la ciudadanía. No hay justificación posible para mantener privatizado un servicio tan esencial como el agua”, aseguró Navas.
Por su parte, Centella critica que les negasen el acceso al estudio cuando se entregó el pasado mes de mayo y que en el mismo no se incluyen todas las opciones y “no cumple con la ley porque sin analizar los cuatro modelos existentes, no estamos legalmente capacitados para tomar una decisión”.
Amann, también se ha mostrado contundente y asegura que el Partido Popular “está utilizando un estudio manipulado para justificar la continuidad del mismo modelo de gestión que ha fracasado durante los últimos 25 años: un modelo opaco, sin control y al servicio de intereses privados”.
Según el análisis de Vox, el informe elaborado por el Gobierno local “infla los ingresos y los gastos de manera artificial con el objetivo de desincentivar la gestión directa del agua por parte del Ayuntamiento y favorecer de nuevo una concesión privada”.
El documento prevé que los ingresos del servicio pasen de 11,7 millones de euros en 2026 a más de 30,7 millones en 2050, lo que supone triplicar la tarifa actual. “Si hoy una familia paga unos 60 euros de agua cada dos meses, dentro de 25 años pagará 180 euros. Eso es exactamente lo que el Partido Popular ha aprobado”, ha denunciado Amann.
Además, alertó de que el estudio económico proyecta unos beneficios para la empresa concesionaria de 57 millones de euros en 25 años, frente a los 16 millones generados durante los 25 años anteriores con la actual concesión.
“Esto significa que el PP pretende aumentar un 300% la rentabilidad de la empresa privada, mientras los vecinos pagarán tres veces más por el mismo servicio. Un negocio redondo para unos pocos, pero ruinoso para los benalmadenses”, ha señalado el portavoz de Vox.
Por otro lado, Navas ha recordado que en el año 2000, bajo el mandato del entonces alcalde Enrique Bolín, se privatizó el 50% de la empresa pública del agua, “una decisión que hipotecó durante 25 años la gestión de un recurso esencial”.
“Nuestra intención siempre fue recuperar el servicio una vez finalizada la concesión, para devolverlo a la gestión 100% municipal. Pero el gobierno de Lara ha optado por mantenerlo en manos privadas, con prisas, sin diálogo y con total opacidad”, criticó el socialista.
