El recibo del agua ha subido en Benalmádena “de media un 30% y en algunos casos hasta el 40%, desde que llegó a la Alcaldía la mayoría absoluta del PP”. Así lo ha denunciado esta mañana el PSOE, que además crítica que “lo han hecho de una forma totalmente torticera: cambiando el formato de la factura para que le sea más difícil al usuario comprobar que pagaba previamente”.
El secretario general del PSOE de Benalmádena, Víctor Navas, ha afirmado que “mientras el alcalde, Juan Antonio Lara, anuncia bajadas de impuestos para unos pocos privilegiados, nos sube de forma desproporcionada a todos y todas lo más básico y necesario: el agua”.
En cuanto a la justificación para esta subida, el líder de la oposición asegura que “no encontramos ninguna razonable, más allá de la necesidad de cuadrar unas cuentas públicas desequilibradas y seguir beneficiando al socio privado”.
El PSOE también ha vuelto a dejar clara su postura respecto a la decisión de que continúe al frente del servicio de este servicio Emabesa -de capital público y privado (Aqualia-Grupo FCC)-, cuyo contrato expiró el pasado mes de junio.
Critican que el Gobierno local “ha decidido mantener la gestión del agua en manos del socio privado, sin tan siquiera estudiar otras fórmulas de gestión pública o mixta, como sí se ha hecho en otras ciudades como Málaga capital”.
Y en este punto, la portavoz del PSOE, Sandra Ochoa ha subrayado que “no se ha solicitado informe alguno a los técnicos municipales para valorar con rigor la situación, las alternativas posibles ni las implicaciones económicas y jurídicas”.
Con la continuidad de Emabesa al frente del servicio, a juicio de la socialista, “están regalando los beneficios económicos de la gestión del agua a una empresa privada, sin contraprestación alguna para el municipio”.
Ochoa también ha recordado que “además de los 25 millones de euros que Benalmádena podría haber ingresado en concepto de canon actualizado, la ciudad pierde la oportunidad de obtener nuevas inversiones comprometidas que hubieran repercutido directamente en la mejora de infraestructuras hidráulicas”.
Todo ello, en palabras de Navas, demuestra “la falta de rigor, opacidad y desinterés por el bienestar colectivo del Gobierno de Lara. Benalmádena merece un gobierno que defienda lo público, no que lo entregue sin condiciones a intereses privados”.
