Cada viernes, desde primera hora de la mañana, la explanada del Tívoli se transforma. Los puestos se despliegan uno junto a otro, las voces de los vendedores se mezclan con el trajín de los vecinos que van y vienen entre telas, fruta y calzado, y el aparcamiento que el resto de la semana funciona a todo rendimiento se convierte, por unas horas, en el corazón comercial de Arroyo de la Miel. Esa estampa, tan arraigada en la vida del municipio, tiene fecha de caducidad.
El acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y el Grupo Tremón para la reapertura del Tívoli -calificado por la oposición de “pelotazo urbanístico”– contempla la construcción de un hotel en esa misma ubicación, propiedad de la inmobiliaria madrileña. La explanada que hoy acoge el mercadillo y que el resto de los días funciona como zona de aparcamiento dejará de estar disponible, lo que obliga a plantear un traslado que, de momento, genera más preguntas que respuestas entre los vendedores ambulantes.
Una moción para pedir claridad, rechazada en el Pleno
En este contexto de incertidumbre, el Grupo Municipal Vox llevó al Pleno una moción con la que pretendía, según explican, poner orden a un proceso que consideran urgente por su impacto directo en decenas de familias. La propuesta no buscaba señalar una ubicación alternativa, sino fijar unas reglas mínimas de transparencia, participación y planificación antes de que se tome cualquier decisión. El Partido Popular votó en contra, y la iniciativa no salió adelante.
“Lo que proponíamos era de puro sentido común: informar oficialmente a todos los vendedores ambulantes, estudiar de manera rigurosa las distintas alternativas de ubicación y abrir un verdadero proceso de diálogo con quienes viven de esta actividad”, ha lamentado el portavoz de Vox, Joaquín Amann, tras conocerse el resultado de la votación.
Tres peticiones concretas
El texto rechazado planteaba tres compromisos. El primero, que el Consistorio notificara por escrito y de forma individual a cada titular de puesto la situación actual, los plazos previstos y el procedimiento a seguir, con el objetivo de que un asunto que afecta al sustento de tantas familias deje de moverse a base de rumores y comentarios informales.
El segundo, convocar a todos los comerciantes del mercadillo para escuchar de primera mano sus necesidades, sus preocupaciones y sus propias propuestas antes de cerrar ninguna decisión.
Y el tercero, encargar estudios técnicos con la participación de las distintas áreas municipales implicadas, que analizasen varias ubicaciones posibles atendiendo a criterios como la accesibilidad, la movilidad, la disponibilidad de aparcamiento, el impacto económico y la integración con el comercio ya existente en cada zona. Con esos estudios sobre la mesa, Vox proponía volver a reunir a los vendedores para presentarles las alternativas y que pudieran participar activamente antes de que se adoptara la decisión definitiva.
Un mercadillo que es mucho más que puestos
Para Amann, lo que está en juego no es solo la actividad de los vendedores ambulantes, sino todo el tejido comercial que se mueve alrededor del mercadillo. Cada viernes, la llegada de vecinos y visitantes al centro de Arroyo de la Miel también llena las terrazas de cafeterías, bares, restaurantes y pequeños comercios de la zona, en una sinergia que, advierten, conviene no romper a la ligera.
“Nos preocupa que se opte por la solución más sencilla, trasladando el mercadillo a una ubicación alejada del centro urbano, sin haber estudiado seriamente otras alternativas. Una decisión así podría reducir la afluencia de visitantes, perjudicar las ventas de los vendedores ambulantes y afectar también a numerosos negocios que hoy se benefician de esa actividad”, ha advertido Amann.
El portavoz de Vox ha ido más allá al valorar el sentido del voto del PP, al que atribuye la pérdida de “una oportunidad de ofrecer seguridad y certidumbre a comerciantes y autónomos que necesitan conocer con suficiente antelación cuál será el futuro de sus negocios”.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo. Las futuras obras del hotel del Grupo Tremón van en paralelo a un debate político que, de momento, no ha despejado la incógnita que más preocupa a los vendedores y usuarios: dónde y cómo se recolocará, viernes tras viernes, uno de los mercadillos con más historia y peso comercial en Arroyo de la Miel.
© 2026 Ole Benalmádena · Todos los derechos reservados

