¿Sabes que Benalmádena ha servido de decorado para la filmación de películas de todo el mundo? El director del Ficcab, Jaime Noguera, nos irá descubriendo en una serie de artículos esa otra faceta de Benalmádena como plató de rodaje

A mediados de la pasada década, el provocador oficial de suspiros de España, Mario Casas, se pegó un par de peleas, carreras y persecuciones arriesgadas por nuestro querido litoral. Pero tranquilos, el gallego de oro lo hizo todo dentro de la seguridad (lo de Alec Baldwin no cuenta) de un rodaje de cine. ¿La película? Toro, un thriller de esos de gente de pasado taleguero que intenta subir de escalafón social, pero su pasado criminal le pone zancadillas sin parar hasta que les hace comerse una farola, sin sal ni pimienta.

¿Un thriller sobre tauromaquia?
No. Aunque por el título de la película pudiera parecerlo, Toro (Mario Casas) intenta, rehacer su vida al principio de la peli, pero su hermano López (Luis Tosar) le lleva por el mal camino, lo que acaba provocando una frenética persecución a la andaluza en la que el patriarca Romano (un inmenso, como siempre, José Sacristán) les tiene preparado todo lo chungo que pudieran esperar. La película, que transcurre en 48 horas, fue rodada en 2015 bajo la batuta del director Kike Maíllo y producida por Apaches, Atresmedia Cine, Zircozine, Escándalo Films, Maestranza Films y Ran Entertainment.
¿Qué sale de Benalmádena?
A la carrera, siempre escapando de las garras de Romano, en una de las escenas más trepidantes, Toro/Mario Casas intenta dar esquinazo a los gorilas del mafioso, que ha puesto precio a su cabeza (cosas de los mafiosos, oiga). La estrella de Tres metros sobre el cielo hace entonces un velado homenaje a los británicos de Magaluf saltando de un balcón a otro del emblemático hotel Aloha de Benalmádena.




Cogido por unos arneses y a veces zarandeado por temporal de la costa, el actor prefirió enfrentarse a la fuerza de la gravedad por sí mismo y rechazó que un doble realizase las escenas de acción.
Después de varias semanas de filmación en calles de Torremolinos y Benalmádena, esta cinta de acción continuó su rodaje en Málaga capital.
Un poco de historia
Cabe recordar que el Aloha Playa, construido por Inmobiliaria Bilbao en Benalmádena Costa, se inauguró el 28 de enero de 1972, con capacidad para quinientas plazas y que disponía de restaurante, bar inglés, salones de juego, dos piscinas, pista de tenis y parque infantil. A finales de los setenta, este establecimiento hotelero fue el hotel escogido por el Málaga durante varias temporadas para llevar a cabo la concentración de sus jugadores. Migueli, Monreal, Deusto, Viberti, Vilanova… toda la plantilla que hizo grande al Málaga por aquel entonces.



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