¿Sabes que Benalmádena ha servido de decorado para la filmación de películas de todo el mundo? El director del Ficcab, Jaime Noguera, nos irá descubriendo en una serie de artículos esa otra faceta de Benalmádena como plató de rodaje

En 1967 se rodó en nuestra costa la película El coleccionista de cadáveres, un largometraje de género terrorífico de coproducción hispano-estadounidense. Entre lo más destacable de esta cinta está el ser uno los últimos trabajos de un actor tan mítico del género como Boris Karloff, el eterno monstruo de Frankenstein, que moriría dos años después, en 1969, antes del estreno de la película.



El coleccionista de cadáveres (llamada en inglés Blind Man’s Bluff y Cauldron of Blood, Caldero de Sangre, chúpate esa), dirigida por Santos Alcocer, que aparece acreditado como Edward Mann para los anglosajones, se estrenó el 16 de febrero de 1970 en España y el 1 de agosto de 1971 en Estados Unidos. La dirección artística, por cierto, estuvo a cargo del doblemente oscarizado Gil Parrondo.


La historia es la de un periodista especializado en arte (interpretado por Jean-Pierre Aumont) enviado a Torremolinos (curiosamente, la certera fotografía de Francisco Sempre convierte a nuestra Costa del Sol en un lugar mortecino y siniestro) para realizar un reportaje sobre un escultor ciego (Boris Karloff) allí establecido. Este vive con su arisca esposa (la sueca Viveca Lindfors, actriz en películas como Rey de Reyes, Tal como éramos, Stargate o la muy disfrutable Creepshow), encargada de administrar sus bienes, en una apartada casa. De buenas a primeras, un hamaquero que aquel día pensaba sacarse unos cuartos a costa de los playeros, es atacado vilmente por un extraño, primera de una serie de misteriosas desapariciones que acontecen en el pueblo…
¿Qué sale de Benalmádena?
Para empezar, las playas, siempre tan difíciles de identificar a no ser que aparezca un edificio o perfil de costa fácilmente reconocible.

Por otro lado, el protagonismo se lo vuelve a llevar El-Bil-Bil, lugar ya favorito, como hemos visto en esta serie de artículos, para localizar rodajes de todo pelaje. En su interior transcurre gran parte de la trama de El coleccionista de cadáveres, pues el misterioso artista Franz Badulescu (Karloff) y su desquiciada esposa Tania (Viveca Lindfors) viven allí. Además, el luctuoso final de la película (atención, alerta de spoiler) se produce en sus exteriores.


Hoy, nada en El-Bil-Bil nos recuerda que allí casi entregó la cuchara (cinematográficamente hablando) Boris Karloff, uno de los iconos internacionales del cine fantástico. Nada menos que el actor que encarnó al monstruo de Frankenstein y a La Momia, además de a otras decenas de entrañables villanos.


La peli, por cierto, puede verse enterita aquí:
Si recuerdas algún rodaje, tienes foto o información sobre la grabación de alguna película en Benalmádena, ayúdanos a darlo a conocer poniéndote en contacto con contacto@olebenalmadena.com
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