Hoy se cumple un año del Gobierno de mayoría absoluta del PP en Benalmádena y de Juan Antonio Lara como alcalde, una responsabilidad que, según dijo en el pleno de investidura, “es el gran reto de mi vida y lo afronto con responsabilidad, firmeza y alegría”.
El primer balance de este año de legislatura no ha venido de los gestores municipales sino a través del grupo municipal Izquierda Unida Podemos.“Este primer año de gobierno del PP ha sido un fiasco sólo atenuado por la continuidad de proyectos que tanto criticaron cuando estuvieron en la oposición”, manifestó su portavoz, Pablo Centella.
“Los escándalos, el despilfarro y el caos presupuestario se han instalado en nuestro Ayuntamiento», apunta Centella, que subrayó que “han vuelto las comilonas, contratos a dedo de dirigentes del PP y antiguos dirigentes vecinales ‘apolíticos‘, un presupuesto aprobado declarado al margen del derecho, que ha generado total inseguridad jurídica y tapar las vergüenzas a la Junta que ha paralizado durante un año la construcción del instituto”.
Del mismo modo, el portavoz de IU-Podemos además ha criticado que el PP ha llevado al Puerto deportivo de “escándalo en escándalo” en referencia a “contratos innecesarios inventados para pagar favores a amigos y compañeros de partido y de nuevo en los juzgados por supuestas irregularidades en la exoneración del canon a determinados empresarios. Algún día sabremos los motivos reales que llevaron a la dimisión al gerente”.
En otro orden de asuntos, Centella ha destacado que “Tivoli sigue cerrado pero la empresa responsable vuelve a hacer negocios con el Ayuntamiento y tristemente han justificado que Junta de Andalucía haya paralizado la construcción del nuevo instituto”.
“El despilfarro y la inseguridad presupuestaria”, expone Centella, “ha sido la tónica de este año. Aprueban un presupuesto que no se ajusta a derecho siendo advertidos hasta en dos ocasiones por los funcionarios municipales, con la única intención de engañar al conjunto de la población anunciando proyectos a sabiendas que no podían realizarlos por un lado, y por otro, tiran el dinero en cafeteras de lujo, banderas para que las firme el alcalde, cambio de logotipo que además de costoso ha sido el hazmerreír de media España, han duplicado los asesores, subvencionado al obispado como si no tuviera recursos, han llevado amplias comitivas de políticos gratis total a las ferias de turismo o multitud de asesorías externas que podrían realizar funcionarios municipales son algunos ejemplos”.
